sábado, 10 de junio de 2017

EL CAPITALISMO Y SU FUNCIONAMIENTO PSICOLÓGICO.

CADENAS PRODUCTIVAS: Al Edén no se llega a pie


Conocimientos, finanzas que respalden los recursos logísticos como transporte, envases, tecnología, y mente siempre abierta a la aplicación de la ciencia y la innovación, son eslabones fundamentales de los encadenamientos productivos. En Cuba, el turismo es uno de los sectores que más requiere el perfeccionamiento de este propósito entre actores –estatales y no estatales– como los que le suministran alimentos



Por CARIDAD CARROBELLO y HERIBERTO ROSABAL

Fotos: MARTHA VECINO ULLOA

Apenas despunta el sol, y el capitalino Nelson Mesa cosecha las tiernas vainas de petit pois. Los dulces y crujientes granos son exigentes, se cultivan día por día, de noviembre a abril, y “hay que tratarlos como a una dama, pues son delicados; y si se pasan ya no sirven para el menú de los turistas”, explica el campesino.

Este productor especializado siembra además en su finca La Mora, perteneciente a la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) Emiliano Montes de Oca, de Guanabacoa, gandul, perejil, albahaca, romero, achicoria y cicoria rosa que utilizan las instalaciones hoteleras para la preparación de determinados platos; yerba buena, zanahorias y otras hortalizas.

“Llevo cuatro años vendiendo a la empresa Frutas Selectas. La labor es exigente, requiere calidad y puntualidad”. Para hacerlo bien –añade Mesa–, es necesario disponer de envases adecuados, transporte y otros medios, pues solo con buenas intenciones no se logra todo. Como bien dice la frase popular, “al Edén no se llega a pie”.

Igual piensa Juan Carlos Rodríguez Portuondo, director de Frutas Selectas, principal empresa que vende a todas las instalaciones turísticas del país. La entidad cubre un 45 por ciento de los suministros al sector en frutas, viandas, granos y vegetales. Para 2020 el propósito es elevar la cifra al 75 por ciento de la demanda general. Pero al directivo le preocupa la crítica situación del transporte.

“Contamos con camiones rusos y japoneses (Kamaz, Zil, Hino), y otros, que son híbridos: Nissan con motor de Hyundai, la caja de velocidad de VW, y el diferencial de otra marca. El 70 por ciento de estos tiene más de tres décadas de explotación.


Frutas Selectas cubre el 45 por ciento de la demanda del turismo en Cuba

“De nuestros 128 medios de transportación, están parados por roturas 20 o 30. Hay 12 que usaban sistema de refrigeración, pero solo a uno le funciona”.

Puntualiza el entrevistado que por distintas vías se está tratando de fortalecer el parque de camiones de su empresa. Ante la pregunta de si debiera pensar en la contratación de este servicio, como hacen en el mundo otras cadenas de suministros, responde: “La transportación de carga en el país es mala; la Unión de Camiones (Udecam), por ejemplo, no da abasto para sacar los fertilizantes del puerto. Ni Almacenes Universales da respuesta suficiente para los traslados nacionales”.

Otro es el caso de La Estancia, con medios de transporte propios. Según Olga Mérida San Juan, directora técnica de Desarrollo de esta sociedad mercantil cubana en su totalidad, con capital compartido entre la Empresa Nacional de Conservas y la corporación Cuba Ron, la entidad cuenta con la logística necesaria para distribuir los productos a clientes como las instalaciones de turismo, las tiendas TRD y de Cimex, entre otros.

Acerca del funcionamiento de las cadenas productivas en el país, la ingeniera mecánica apunta: “El mantenimiento a las industrias de alimentos, que en su mayoría padecen de obsolescencia tecnológica, así como la falta de envases que garanticen calidad y durabilidad a los productos, son problemas fundamentales en la estrategia actual de encadenamientos”.

“Poco a poco avanzamos en los encadenamientos productivos, aunque admito que todavía nos faltan recursos como los envases de mayor calidad”, expresa Juan Carlos Rodríguez, director de Frutas Selectas.

La dificultad de envasar

Frutas Selectas utiliza las cajas de cartón hechas en Cuba y andan bien sus relaciones con los proveedores. “Pero tecnológicamente se necesitan inversiones para elevar la calidad. En el mundo lo que se emplea es la caja blanca, aquí por ahora no la tenemos. En cuanto a la litografía, hay que mejorarla y ponerle nuestros colores identificadores. El Ministerio de Industrias (Mindus) invertirá en la fábrica de Santiago de Cuba”, explica, esperanzado, el director de la empresa.

Un envase esencial para comercializar papa, piña, melón, calabaza, es el saco de malla de 25 y 46 kilogramos, que se importa. Es evidente que para avanzar más en los encadenamientos son necesarias algunas articulaciones con empresas cubanas, aún en desarrollo.

Rodríguez Portuondo pone un ejemplo de lo que se pudiera lograr. “En el poblado habanero de Santiago de Las Vegas hay una pequeña fábrica de Gelma, empresa de suministros agropecuarios, que hace sacos de malla, buscando la sustitución de importaciones; nos dieron este año unos 10 000.

“Otro renglón básico son los potes y las bolsas de nailon para las cuatro minindustrias de nuestra empresa. Hay producción nacional de tanques plásticos de 55 galones, pero ningún hotel los acepta para almacenar en sus instalaciones. El jugo de limón de Jagüey Grande, por no existir el pomo de un litro, se está vendiendo al turismo en tanquetas de 10 litros y eso complejiza el trabajo al hotelero en el bar”.

Un trecho largo

En los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, aprobados por el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba y actualizados por el VII Congreso, se destacan los encadenamientos productivos. Rodrigo Malmierca Díaz, ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, habló para BOHEMIA de su importancia.

La sociedad mercantil cubana La Estancia cuenta con la logística para distribuir estos productos a las instalaciones de turismo, las tiendas TRD y de Cimex, entre otros.

“Deben tenerse presentes –dijo– en la planificación a nivel empresarial, para crear o añadir valor, sobre todo vinculando la agricultura con la agroindustria.

“La inversión extranjera puede ayudar en cierta medida, forjando proyectos como el de la producción de pollos, por ejemplo, desde que se fertiliza el huevo de la gallina hasta el procesamiento industrial de esa carne en distintas formas. Toda cadena debe estar integrada; si cada uno anda por su lado, el efecto final no es eficiente”.

A juicio de Malmierca, el empresariado cubano está en un proceso vital de transformación. “Las entidades estatales socialistas tienen ahora más capacidad para actuar, para ser actores decisivos en la economía, separándose el Estado de las funciones empresariales. Pero este proceso es poco a poco, y debe prepararse al personal, sobre todo para un cambio de mentalidad, para comenzar a pensar distinto”.

Mover más las neuronas en pos de la integración con otras empresas es un objetivo para el cual no todos los directivos están aptos. Además, las realidades económicas del país ponen traspiés.

Explica Olga Mérida San Juan que las producciones de La Estancia requieren de componentes importados como las pulpas de manzana, pera, melocotón y el envase tetrapak. El resto de las materias primas, como las pulpas concentradas de mango, guayaba, naranja, piña, plátano, son cubanas.


Olga Mérida San Juan, directora técnica de Desarrollo de La Estancia, asegura que la integración y el encadenamiento entre empresas nacionales generará desarrollo.

“Siempre tratamos de integrarnos a la producción nacional antes de pensar en importar. Eso genera desarrollo de industrias dentro del Grupo Empresarial Frutícola (de la Agricultura) y la Empresa Nacional de Conservas (del Ministerio de la Industria Alimentaria). Pero en determinados momentos, por deficiente abasto nacional, hemos tenido que comprar en el exterior pulpas de tomate y de piña”.

En aras de la mayor calidad, dicha sociedad mercantil recibe leche en polvo importada. A juicio de estos reporteros, es un reto nacional acabar de obtenerla en la fábrica de Camagüey, como modo de integrarse a esta y a otras cadenas productivas, sustituyendo importaciones.

Actuar sin amarras

Frutas Selectas tiene a la par de su labor acostumbrada, la misión de rectorar en el país la contratación de todas las empresas pertenecientes al Ministerio de la Agricultura –la parte estatal– con 366 hoteles de todas las provincias.

No es tarea sencilla, cuenta Juan Carlos Rodríguez Portuondo: “Mes por mes sabemos cómo se comportó en cada provincia el abasto de Frutas Selectas, del Combinado Avícola Nacional y del Grupo de Producción Porcina, porque contamos con un puesto de dirección que recopila la información y busca soluciones ágiles. Así, por ejemplo, puedo llamar al director de la Empresa Agroindustrial Ceballos, en Ciego de Ávila, y al de Victoria de Girón, en Matanzas, que enseguida responden con sus producciones”.

Mientras mayor sea la producción nacional de frutas y vegetales, el país reducirá la importación de estos suministros básicos para el turismo.

Sin embargo, a la agricultura le quedan espacios por cubrir. En 2017 el turismo demandó 128 productos y la respuesta es de 105. “Hay 19 que no podemos garantizarlos frescos todo el año, entre estos se encuentra el mango, que es de estación entre agosto y septiembre, y hay otros como el brócoli, la coliflor, la col morada, producidos en pequeñas cantidades, pues no había una estrategia de semillas”, razona el directivo.

El turismo crece cada día y en la satisfacción de su demanda es importante darse las manos, dejar atrás los cotos cerrados. Perteneciente a Frutas Selectas, la Unidad Básica Empresarial (UBE) Diseños Tropicales, ubicada en El Wajay, La Habana, tiene clara esta necesidad. Sus principales proveedores son 45 entidades productivas de Mayabeque, Artemisa y La Habana. De igual modo recibe mercancías de Camagüey y de Pinar del Río.

Juan Francisco Naranjo, especialista principal de ventas de la UBE, aclara que estas compras algo distantes obedecen al afán de que no exista déficit de productos y a la búsqueda de la calidad. “Por ejemplo, la UBE de Matanzas nos brinda la piña, que es de mayor tamaño. De la UBE de Pinar del Río y productores de la Isla de la Juventud, mandan el melón de agua, que es bien dulce y rojo”.

A su lado, Alberto García, especialista del puesto de dirección de esta UBE, añade que desde 2016 trabajan además con 29 productores especializados, para obtener frutas y vegetales de excelencia, como los del capitalino Nelson Mesa.


“Procesamos y envasamos nosotros mismos las bolsas de encurtidos de vegetales, con el nombre Frutisel”, explica el campesino Nelson Mesa, especializado en productos como el petit pois.

Pensar en grande

Un artículo de Betsy Anaya Cruz, del Centro de Estudios de la Economía Cubana, afirma que en el país existen ejemplos de cadenas productivas con impactos económicos y sociales.

La autora considera que junto a las experiencias tradicionales como las de la agroindustria de la caña de azúcar y el tabaco, pueden señalarse otras con potencial articulación productiva, y un tránsito a cadenas de valor por medio de la transformación –o bien el procesamiento– de insumos agropecuarios.

Buenos ejemplos son la empresa estatal citrícola Victoria de Girón y la Empresa Agroindustrial Ceballos, que suministran a las instalaciones hoteleras naranja, toronja, limones, papas fritas pre-elaboradas, pasta de tomate, y la mayor parte de los jugos y dulces de conservas.

Pero hay muchas más potencialidades por explotar en el país. El movimiento de frutales, que integran más de 4 000 productores de 206 unidades, entre cooperativas agropecuarias y UBPC, creció en 2016 hasta superar las 104 860 toneladas cosechadas. Sin embargo, aún no satisface las demandas del mercado interno y del turismo.

Por otro lado, si se quiere de verdad ser eficiente en el suministro nacional al turismo, hay que pensar en grande y salirse del enfoque sectorial.

Una mirada a la comercialización directa de las cooperativas agropecuarias con los hoteles, opción que hoy cubre entre el 18 y 20 por ciento de la demanda, indica que a veces esto falla por los medios logísticos. Si el destino es el mismo, ¿por qué no existe integración de los recursos en este sentido?


El dolor de cabeza de las minindustrias relacionadas con el abasto al mercado nacional y al turismo, sigue siendo el envase en formatos adecuados.

Tampoco se puede organizar por separado el servicio brindado a los visitantes en las instalaciones estatales y el de los trabajadores por cuenta propia que arriendan casas y habitaciones.

Por suerte, en este

último aspecto ya se comienza a ver cierta unidad. Según explica el director de Frutas Selectas, por indicaciones del Minagri, su empresa oferta productos de calidad en las nuevas tiendas Mercahostal para los arrendatarios de viviendas, paladares y cafeterías que sirven al turismo.

“Inauguramos un Mercahostal en Santiago de Cuba –reparto Sueño– y en Remedios, Villa Clara; se van a abrir otros en La Habana, Viñales (Pinar del Río), Santa Clara y en Trinidad (Sancti Spíritus). Son ventas minoristas en CUC, esta es una vía para obtener productos que no se hallan en los mercados agropecuarios –por ejemplo la papa–, sin que tengan que acudir a suministros ilegales”, analiza el directivo.

Solo en La Habana existen miles de habitaciones arrendadas a turistas. Si se pretende organizar encadenamientos que beneficien al sector, ningún eslabón deberá quedar fuera.

Valoraciones del Grupo Empresarial Agrícola y del Ministerio de Turismo evidencian qué eslabones, en la cadena que los une, son necesarios remachar


Las casas de cultivo para obtener productos como hortalizas son una solución, pero de alto costo. Fotos: MARTHA VECINO ULLOA

La falta de envases y de formatos diversos en los suministros al turismo también es admitida como debilidad del encadenamiento con ese sector, por representantes del Grupo Empresarial Agrícola (GEA), al cual pertenece Frutas Selectas.

“Ahí nos falta mucho”, asegura Violeta Puldón Padrón, del Instituto de Investigaciones de Granos, también parte del Grupo. “El arroz se oferta en sacos de 46 kilogramos y en una sola variedad, cuando pudieran proponerse más, para elaborar paellas y otros platos con ese cereal”.


¿Por qué sacos enteros, cuando a lo mejor lo que necesita el hotel son kilogramos?

“¿Por qué venderle un saco de frijol negro al turismo cuando a lo mejor lo que necesita son tres kilogramos de negro, tres de blanco y tres de colorado?”, acota Maruchi Alonso Esquivel, investigadora del Instituto de Fruticultura Tropical, igualmente del GEA. Y por qué no verde, para ensaladas, como se usa en la gastronomía internacional, en vez de seco, agrega.

Ambas investigadoras, junto a Alina Beltrán Castillo, directora de Desarrollo de la entidad, valoran la asimilación del concepto de cadenas a partir de la experiencia del proyecto de cooperación internacional Agrocadenas, financiado por la Unión Europea y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, y dirigido a solucionar brechas en la producción de frijol en Villa Clara y Sancti Spíritus, y de maíz en Santiago de Cuba y Granma.

La idea es fomentar cadenas productivas en dichos granos, lograr que sus eslabones se reconozcan como tales y, con la participación eficiente de todos, satisfagan en cantidad y calidad las demandas de los clientes finales.

Una brecha hallada en la fase de diagnóstico del proyecto fue la del secado del frijol y el maíz, que “hoy es artesanal, al sol, sobre una manta en la carretera”, y otra el almacenamiento, a cargo de Comercio Interior, para el cual no se cuenta con condiciones adecuadas, de temperatura y otras, refiere Alonso, coordinadora de Agrocadenas, quien añade que para solucionar lo primero está en formación una nueva empresa.

El encadenamiento en esos dos productos –agrega– es más fácil de lograr, en tanto todos sus procesos, excepto la comercialización, transcurren dentro de la Agricultura. El valor agregado no resulta de una transformación industrial, sino del cumplimiento óptimo de cada paso, desde la siembra hasta la entrega para el consumo.



En su eslabonamiento, las minindustrias proveerían de materia prima preelaborada a la gran industria y esta, a su vez, les retribuiría con insumos.

Eslabonamientos y barreras

Cosa distinta es cuando la cadena pasa de un sector a otro, como sucede con las frutas. Hoy, dice la misma especialista, tanto la Agricultura como la Industria Alimentaria las procesan industrialmente y para lograr mejor ordenamiento y resultados, es decir, un adecuado encadenamiento, están promoviendo en común, como parte del movimiento de cooperativas de frutales, que estas tributen a las minindustrias, las que a su vez proveerían de materia prima preelaborada a la gran industria.

En ese modelo de gestión, que se prevé extender a todo el país –señala Alina–, la industria mayor asegura a las mini, los insumos que estas requieren, como azúcar y envases, entre otros. Así, cabe suponer, se diversificará más la oferta al turismo y otros clientes, y disminuirán las pérdidas.

Agrocadenas, según las entrevistadas, ha sido útil no solo por sus aportes en recursos, sino por la contribución a crear capacidades, y afianzar conocimientos entre directivos, especialistas, investigadores y productores; decisores nacionales y locales –atendiendo al importante papel de los territorios–, en función de estructurar y organizar cadenas.

Lograr encadenamientos eficientes y eficaces requiere, no obstante, eliminar barreras. Además de capacitar, considera Alonso, hay que cambiar el modelo de gestión sectorial, dependiente de la planificación centralizada, por otro de gestión intersectorial, lo cual a su vez requiere transformar la mentalidad establecida durante muchos años.

“Si se va a planificar la cadena de frutales, por ejemplo, hay que integrar a la Agricultura, la Industria Alimentaria y el Comercio; a entidades proveedoras de insumos y servicios, y a las que ejercen funciones reguladoras”, afirma la investigadora, para quien, de ese modo, todos serían responsables del producto final, y no estarían viendo siempre quién es culpable de lo que salió mal.

“Otro problema –agrega– es que existen políticas para los distintos sistemas productivos y lo que tienen que hacer este ministerio y el otro, pero no para integrar la visión de cadena. Y esta es necesaria”.



La directora de Logística del Mintur, Yaimara Tristá, menciona entre las brechas la falta, en los grandes polos turísticos, de centros concentradores para beneficiar y distribuir con más eficiencia frutas y otros alimentos.

¿Quién quiere venderme frutas sabrosas?

–Faltan dulces nacionales, como cascos de guayaba y de toronja –ejemplifica Yaimara Tristá Jiménez, directora de Logística del Ministerio de Turismo (Mintur), hablando del suministro a los hoteles. Si vas a los mercados Ideal, te los encuentras, en conservas, en venta para todo el público, añade.

También se requieren centros concentradores para los grandes polos turísticos, desde donde viandas y frutas puedan distribuirse con más eficiencia, luego de ser beneficiados y empacados. “Hace unos tres años venimos intentando lograrlos, junto con Frutas Selectas y la Agricultura, incluso está visto el de Varadero, pero no se materializan”, señala Tristá.

A esa dificultad se vincula otra: el exceso de contratos de los hoteles con empresas de la Agricultura. A veces –explica la ejecutiva– un hotel tiene más de 30, con igual número de proveedores, cuando lo mejor sería uno solo, con Frutas Selectas, que en la última década ha desarrollado la relación con el turismo y va camino de convertirse en operador logístico principal, para el suministro de productos agrícolas.

La entrevistada suma a lo que debe mejorar, la oferta de frutas, insuficiente para una industria turística en crecimiento y retada a ser más competitiva. Brindar un canistel o un caimito al turista, incluso en un hotel cinco estrellas, lleva mucho sacrificio, asegura. Esas y otras frutas hoy casi exóticas se pensó las aportarían los agricultores no estatales, pero estos no las proveen, pues, aunque sus ventas al turismo crecen a buen ritmo por año, “suministran preferentemente aquellos productos que les dan mayores volúmenes y ganancias”.

Respuestas más dinámicas, para competir mejor

Una solidez y eficacia mayor del encadenamiento Agricultura-Turismo requiere, asimismo, seguir mejorando los envases, la presentación o empaque, los sellos, las protecciones, el uso del comercio electrónico y mejorar las condiciones e imagen de los transportes de distribución. La directora de Logística del Mintur reconoce que algunos de esos acápites han mejorado, sobre todo en Frutas Selectas, pero esta propia empresa, por ejemplo, requiere camiones más pequeños para suministrar a hoteles como los de La Habana Vieja.


Se trata de lograr una integración en la que todos se sientan responsables del producto final, en este caso, el producto que se le ofrece al turista.

También precisa más producción y alternativas para situaciones como las que derivan de la actual sequía, que afecta los suministros a los polos del oriente del país y los encarece al tener que enviarlos desde otras regiones de Cuba, o importarlos, lo cual prácticamente no se hace, por el rigor de los controles de Sanidad Vegetal, muy celosos en evitar la entrada de plagas y enfermedades que puedan afectar los cultivos.

En ese sentido, hoy se trabaja con la Agricultura, contribuyendo financieramente al fomento de las llamadas casas de cultivo, para obtener tomate, pimiento y otros productos. Pero soluciones de este tipo son limitadas, por lo costosas, y porque el turismo, como no son solo para su beneficio, no puede financiarlas completamente.

La cuestión, resume Yaimara Tristá, es que las respuestas tienen que ser más dinámicas, acorde con el ritmo de las necesidades y demandas del turismo, en una región como el Caribe, y en un mundo en general, donde este sector es altamente competitivo. “No puede ser –ilustra– como lo de los centros concentradores, que llevamos tres años para concretar el primero”.

Islazul nos cerró las puertas

“No se autoriza hacer fotos ni filmar en el hotel Bella Habana”, respondió a BOHEMIA el vicepresidente de la cadena de turismo Islazul, Rafael Reginfo, mediante la comunicadora de esa casa matriz. No bastó hacer, 15 días atrás, una carta de solicitud para explicar a la institución la importancia de reflejar gráficamente la llegada de los productos de Frutas Selectas al hotel; ni las reiteradas llamadas telefónicas; ni ir a 19 No.710, entre Paseo y A, Vedado, para recoger la autorizción que supuestamente ya estaba listo, con el objetivo de presentarla en el Bella Habana, donde el director, Ernesto Marrero, estaba dispuesto a atendernos. Con la negativa no hubo nunca un porqué, ni una disculpa por habernos hecho padecer, en vano, tanta burocracia absurda.

La logística y sus lógicas 

Los doctores en ciencias, y profesores, José Acevedo Suárez y Martha Gómez Acosta, coordinador y vicecoordinadora, respectivamente, del Laboratorio de Logística y Gestión de Producción (Logespro), de la Facultad de Ingeniería Industrial de la Cujae, destacan por su perseverancia en la promoción de los encadenamientos productivos en Cuba.

Desde los predios universitarios, y también desde las mismas empresas nacionales, con sus investigaciones y asesorías, ambos favorecen la integración que requieren, hoy más que antes, los procesos productivos y de servicios, y en general la economía, para más eficiencia y competitividad.

Del VI al VII Congreso del Partido hay más conciencia de tal necesidad, a ese nivel, considera Acevedo, quien señala como prueba que el objetivo aparece más explícito en los Lineamientos y en la Conceptualización del modelo de desarrollo.

“El mayor problema es la preparación de quienes tienen que hacer los cambios, lo cual debe ser a partir de conocimiento, y ahí nos hemos quedado muy relegados. Respecto al tema, hoy seguimos como hace cinco años, en la formación de los profesionales”, expresa el líder del Logespro.


La enseñanza de la logística debe ser básica en la formación de profesionales y técnicos de nivel medio, especialmente los que laborarán en empresas, aseguran los doctores en ciencias José Acevedo y Martha Gómez.

La materia en la universidad –amplía– sigue centrada en la carrera de Ingeniería Industrial, cuando debe impartirse a todos los futuros profesionales, sobre todo a los que irán para las empresas, donde de una forma u otra tendrán que ver con la logística y la cadena de suministros. También, en quienes están en activo es poca la preparación.

“Todo el mundo está de acuerdo con lo que decimos, pero nadie da el primer paso para cambiar”, agrega el profesor, mientras la doctora Martha señala que en muchos países se estudia logística en el nivel medio de la enseñanza técnico profesional, y se certifica a la fuerza de trabajo en la materia.

En cuanto a encadenamientos, pese al interés de algunos ministerios, aún no se logra salir del enfoque sectorial. “Por ejemplo –dice Acevedo–, se habla mucho del suministro de las cooperativas agropecuarias al turismo, pero este requiere productos beneficiados y no hay centros de beneficio, que las cooperativas no pueden resolver, pues su economía no les da para eso. Tiene que haber ahí un eslabón industrial que procese y beneficie los productos para hacerlos competitivos”.

El turismo, subraya, necesita calidad, buena presentación, entregas puntuales, requisitos que, o se forman cadenas donde se integren no solo eslabones de la agricultura, sino también de la industria alimentaria, el transporte, el envase y otros, para lograrlos, o no se asegura competitividad.

La profesora añade a esa cadena, incluso, a los que les proveen a los productores agrícolas semillas, fertilizantes y todo lo demás necesario para lograr buenas cosechas.

Frutas Selectas ha ido evolucionando bien como aprovisionador de alimentos con valores añadidos al turismo, aunque debe integrar no solo a las empresas estatales, sino también a las cooperativas y otras formas de gestión no estatales, evitando así convertir los hoteles en un mercado donde cada uno vaya por separado a vender su mercancía, plantea el profesor.




El beneficio de productos como las frutas debe aumentar, para lo cual hay que fortalecer el eslabón industrial.

Prever para ganar

Otro asunto importante es la estrategia de desarrollo logístico, que debe anteceder al de la producción, señala el entrevistado. “Hoy –ilustra– aumenta el arribo de turistas, pero el desarrollo de capacidades aeroportuarias se ha retrasado, y ahí surge un cuello de botella, por la falta de ese eslabón.

“La imprevisión en la logística y la débil integración de cadenas de suministro retrasan el desarrollo nacional”, sentencia. “Por eso –razona– han aumentado en los últimos años los inventarios, mientras crece poco o disminuye el producto interno bruto (PIB), porque se compra esta materia prima, pero no está garantizado lo demás, y no hay integración de cadena”.

Entonces, explican ambos, falta dinero, aunque lo hay en inventarios, contradicción llamada efecto látigo, porque hay más gastos y menos satisfacción de los clientes. Entre sus causas está la práctica incorrecta de pedir a estos últimos sus demandas, en vez de estimarlas los productores, y la exigencia a las empresas de que sean eficientes, sin atender a que también sean eficaces.

“O sea, importa que usted, empresa, sea eficiente, cumpla el plan, más que si el producto que hace llegó al cliente y satisfizo su necesidad”, precisa el coordinador del Laboratorio.

Un mejor manejo de la logística, favorable a su desarrollo, demanda que un comercializador –como puede ser hoy Frutas Selectas–, que trasciende esa mera función al brindar servicio y agregar valor en su gestión, reciba por ello los beneficios correspondientes y no solo el margen de ganancia de la mera gestión comercial. “Aún no ocurre así y cambiarlo depende solo de tomar la decisión”, considera el experto.

El hundimiento del Estado

Trump no está a la altura y eso ya tiene consecuencias: desde una mala sanidad hasta la pérdida de credibilidad mundial



El presidente Donald Trump durante una reunión con gobernadores en la Casa Blanca el pasado 8 de junio. YURI GRIPAS REUTERS


Tras la sorpresa de la victoria electoral de Donald Trump, mucha gente de derechas e incluso de centro intentó razonar que realmente no sería tan malo. Cada vez que mostraba un ápice de autocontrol —aunque no equivaliese a más que leer su guion sin improvisaciones o dejar el Twitter un día o dos— los analistas se apresuraban a declarar que sencillamente se había “hecho presidente”.

¿Pero podemos admitir ahora que verdaderamente es tan malo como habían predicho sus críticos más duros, o incluso peor? Y no es solo su desprecio por el Estado de Derecho, que tan claramente puso de manifiesto la declaración de James Comey: como dice el jurista Jeffrey Toobin, si eso no es obstrucción a la justicia ¿qué es? También está el hecho de que la personalidad de Trump, su combinación de revanchismo mezquino y descarada indolencia, lo hace inepto para el cargo. Y eso es un enorme problema. Piensen por un minuto cuánto daño ha hecho este hombre en múltiples frentes en solo cinco meses.

Fijémonos en la sanidad. Todavía no está claro que los republicanos puedan aprobar un sustituto para el Obamacare (aunque sí está claro que, si lo logran, les quitará la cobertura a decenas de millones de ciudadanos). Pero ocurra lo que ocurra en el frente legislativo, hay grandes problemas en ciernes en los mercados de los seguros en este preciso momento: empresas que se retiran, dejando sin servicio algunas partes del país, o que piden enormes aumentos de primas.

¿Por qué? No es, digan lo que digan los republicanos, porque el Obamacare sea un sistema inoperativo; los mercados de los seguros estaban estabilizándose claramente el pasado otoño. El problema, más bien, como las propias aseguradoras han explicado, es la incertidumbre creada por Trump y compañía, en especial el hecho de no aclarar si se mantendrán subvenciones cruciales. En Carolina del Norte, por ejemplo, Blue Cross Blue Shield ha solicitado un aumento del 23% en las primas, pero declarando que habría pedido solo un 9% si estuviese seguro de que se mantendrían las subvenciones para compartir gastos.

¿Y por qué no ha recibido esa garantía? ¿Porque Trump cree sus propias afirmaciones de que puede hacer que el Obamacare se hunda, y después conseguir que los votantes culpen a los demócratas? ¿O porque está demasiado ocupado escribiendo tuits coléricos y jugando al golf como para ocuparse del tema? Es difícil saberlo, pero en cualquier caso, no es manera de hacer política.

O pensemos en la increíble decisión de ponerse del lado de Arabia Saudí en su conflicto con Qatar, un pequeño país que alberga una enorme base militar de Estados Unidos. En esta disputa no hay buenos, pero sí todas las razones para que Estados Unidos se mantenga al margen. Entonces, ¿qué pretendía Trump? No existe, ni por asomo, una visión estratégica; algunas fuentes insinúan que a lo mejor ni siquiera conocía la existencia de la gran base estadounidense en Qatar y la función crucial que desempeña.

La explicación más probable de sus actos, que han provocado una crisis en la región (y empujado a Qatar a los brazos de Irán) es que los saudíes lo adularon —el Ritz-Carlton proyectó una imagen de cinco pisos de su rostro en uno de los laterales de su propiedad en Riad— y que sus cabilderos gastaron grandes sumas en el hotel Trump International de Washington.

Normalmente, pensaríamos que es ridículo insinuar que un presidente estadounidense pueda desconocer hasta ese punto las cuestiones cruciales y que se le pueda llevar a adoptar medidas de política exterior tan peligrosas con unos incentivos tan ramplones. ¿Pero podemos creerlo de un hombre incapaz de aceptar la verdad acerca del número de asistentes a su toma de posesión y que se jacta de su victoria electoral en las circunstancias más inadecuadas? Sí.

Y pensemos en su negativa a respaldar el principio central de la OTAN, la obligación de defender a los aliados, una negativa que provocó indignación y sorpresa en su propio equipo de política exterior. ¿A qué vino eso? Nadie lo sabe, pero vale la pena considerar que, por lo visto, Trump abroncó a los líderes de la Comunidad Europea por la dificultad de construir campos de golf en sus países. De modo que tal vez fuese pura petulancia.

La cuestión, insisto, es que todo indica que Trump ni está a la altura del cargo de presidente ni está dispuesto a hacerse a un lado para dejar que otros hagan bien el trabajo. Y esto ya está empezando a tener consecuencias reales, desde una mala cobertura sanitaria hasta la destrucción de alianzas o la pérdida de credibilidad en el escenario mundial.

Pero, dirán ustedes, la Bolsa sube, de modo que no puede ir tan mal la cosa. Y es cierto que si bien Wall Street ha perdido parte de su entusiasmo inicial por la trumponomía —el dólar ha vuelto a bajar a niveles preelectorales— inversores y empresarios no parecen estar computando el riesgo de una política verdaderamente desastrosa. Sin embargo, ese riesgo es completamente real, y sospecho que las grandes fortunas, que tienden a equiparar riqueza y virtud, serán las últimas en caer en la cuenta de lo grande que es realmente el riesgo. La presidencia estadounidense es, en muchos aspectos, una especie de monarquía electa, en la que un dirigente temperamental e intelectualmente inepto puede hacer un daño inmenso.

Eso es lo que está ocurriendo ahora. Y apenas ha transcurrido la décima parte del primer mandato de Trump. Lo peor, casi con toda seguridad, está por venir.

Paul Krugman es Nobel de Economía.

© The New York Times Company, 2017. Traducción de News Clips.

Grupo español Meliá administrará sector hotelero en Cienfuegos, Cuba

Cienfuegos, Cuba,  jun (PL) El grupo español Meliá Hoteles administrará todo el sector hotelero de esta ciudad meridional a partir del 1 de enero próximo, informó hoy José Enrique González, delegado del Ministerio de Turismo (Mintur) en la provincia homónima. En declaraciones a la edición digital del semanario 5 de Septiembre el directivo precisó que la compañía, líder absoluta del mercado del hospedaje en el país ibérico, gestionará los hoteles Jagua (buque insignia de la industria sin humo en el territorio), Unión, Palacio Azul, La Perla y la Casa Verde.

A esos alojamientos se sumará, además, el hotel San Carlos, una céntrica instalación edificada en 1921, que tras un dilatado proceso inversionista debe estar lista para entrar en explotación en el último bimestre de este año.

El anuncio de la delegación territorial del Mintur se corresponde con el acuerdo firmado a principios de mayo entre la compañía española y el grupo empresarial cubano Gran Caribe, durante la pasada edición de la Feria Internacional de Turismo Cuba 2017.

Mediante tal convenio la parte extrajera asumirá la administración de ocho hoteles en las ciudades de Cienfuegos, Trinidad y Camagüey.

Cienfuegos, 240 kilómetros al sudeste de La Habana, se caracteriza en el mundillo turístico cubano por ser una plaza de tránsito con poco más de una noche (1.06) de estadía por excursionista, como promedio.

El sector estatal en el territorio solo cuenta con poco más de 850 cuartos de hotel.

La ciudad, que se apresta para las celebraciones por su bicentenario (2019), cuenta con uno de los puertos donde atracan los cruceros internacionales en sus viajes a la mayor de las Antillas.

Durante la presente temporada la terminal marítima de la ciudad reporta el arribo de 106 hoteles flotantes, hasta el cierre de mayo, con más de 26 mil viajeros, apuntó González.

El mercado estadounidense destaca entre los emisores, con un crecimiento del 79 por ciento en este período.

jcm/fgn

El crecimiento mundial se fortalecerá hasta ubicarse en el 2,7 % y mejoran las perspectivas

Los países exportadores de productos básicos se recuperan gradualmente 
tras la baja de los precios

CIUDAD DE WASHINGTON,  junio de 2017. El Banco Mundial prevé que el crecimiento económico mundial se fortalecerá hasta ubicarse en el 2,7 % en 2017 debido a que el repunte de las manufacturas y el comercio, el aumento de la confianza del mercado y la estabilización de los precios de los productos básicos permitirán restablecer el crecimiento en las economías en desarrollo y en los mercados emergentes exportadores de dichos productos.

De acuerdo con el informe del Banco Mundial titulado Perspectivas económicas mundiales, de junio de 2017, el crecimiento de las economías avanzadas se acelerará hasta llegar al 1,9 % en 2017, lo que beneficiará también a los socios comerciales de dichos países. Las condiciones de financiamiento en el ámbito internacional siguen siendo favorables, y los precios de los productos básicos se han estabilizado. En este contexto de mejora en el plano internacional, el crecimiento de los mercados emergentes y las economías en desarrollo en su conjunto repuntará hasta situarse en un 4,1 % este año, mientras que en 2016 fue del 3,5 %.

Según las previsiones, el crecimiento en las siete principales economías de mercados emergentes se incrementará y para 2018 superará su promedio de largo plazo. Esta recuperación de la actividad debería provocar efectos positivos significativos en el crecimiento de otras economías emergentes y en desarrollo, y en el mundo en general.

No obstante, este panorama presenta también riesgos importantes. La implementación de nuevas restricciones podría coartar el apreciado rebote en el comercio mundial. La persistente incertidumbre normativa podría debilitar la confianza y las inversiones. Asimismo, si bien la volatilidad de los mercados financieros se encuentra en un nivel excepcionalmente bajo, una repentina reevaluación del mercado respecto de los riesgos vinculados con las políticas o del ritmo de la normalización de las políticas monetarias en las economías avanzadas podría provocar turbulencias financieras. Por otro lado, la debilidad persistente de la productividad y del aumento de las inversiones podría deteriorar las perspectivas de crecimiento en el largo plazo en los mercados emergentes y las economías en desarrollo, fundamentales para reducir la pobreza.

“Durante demasiado tiempo, hemos visto cómo los bajos niveles de crecimiento impedían el avance en la lucha contra la pobreza, por lo que resulta alentador observar indicios de que la economía mundial está cobrando solidez”, dijo Jim Yong Kim, presidente del Grupo Banco Mundial. “En vista de que se ha iniciado una recuperación frágil pero real, los países deberían aprovechar este momento para encarar las reformas institucionales y del mercado que permitan atraer inversiones privadas y contribuyan a sostener el crecimiento en el largo plazo. Los países deben también continuar invirtiendo en su gente y generar resiliencia frente a los diversos desafíos que enfrentan, entre los que figuran el cambio climático, los conflictos, el desplazamiento forzado, el hambre y las enfermedades”.


En el informe se ponen de relieve las inquietudes respecto del aumento del endeudamiento y de los déficits en los mercados emergentes y las economías en desarrollo, lo que eleva las probabilidades de sufrir perjuicios en caso de que se incrementen abruptamente en las tasas de interés o se endurezcan las condiciones de los préstamos. A fines de 2016, más de la mitad de los mercados emergentes y las economías en desarrollo mostraban niveles de endeudamiento gubernamental que excedían en más de 10 puntos porcentuales del PIB los de 2007; asimismo, en la tercera parte de estos países, el equilibrio fiscal empeoró en más de 5 puntos porcentuales del PIB respecto de los valores de 2007.

“La buena noticia es que el comercio se está recuperando”, señaló Paul Romer, primer vicepresidente y primer economista del Banco Mundial. “La preocupación radica en que los niveles de inversión siguen siendo bajos. En respuesta, estamos modificando nuestras prioridades para favorecer el financiamiento de proyectos que puedan impulsar ulteriormente la inversión privada”.

Como elemento positivo del panorama actual, cabe mencionar la recuperación del crecimiento del comercio, que se ubica ahora en el 4 % después de registrar el año pasado, tras la crisis financiera, un valor bajo del 2,5 %. En el informe se hace hincapié en un área clave del comercio internacional que muestra debilidad: las transacciones entre empresas que no están ligadas entre sí por relaciones de propiedad. En los últimos años, este tipo de intercambios, realizado a través de canales de tercerización, se ha reducido mucho más marcadamente que el comercio dentro de las compañías. Esto nos recuerda la importancia que reviste una red de comercio mundial sólida para las empresas menos integradas, que representan la mayor parte de las compañías.

“Después de una desaceleración prolongada, el reciente repunte en la actividad de algunos de los mercados emergentes más importantes es un cambio muy bienvenido para el crecimiento de sus respectivas regiones y para a la economía mundial”, afirmó Ayhan Kose, director del Grupo de Análisis de las Perspectivas de Desarrollo del Banco Mundial. “Ahora es el momento en que los mercados emergentes y las economías en desarrollo tienen que evaluar sus vulnerabilidades y consolidar las políticas que permitan amortiguar los efectos adversos de las crisis”.

Perspectivas regionales:

Asia oriental y el Pacífico: Según las proyecciones, el crecimiento de esta región se atenuará hasta situarse en un 6,2 % en 2017 y un 6,1 % en 2018, a medida que la desaceleración gradual de China se vea contrarrestada por repuntes en otros países de la región, impulsados por la recuperación de los exportadores de productos básicos y la aceleración del crecimiento en Tailandia. Se prevé que en China, el crecimiento disminuirá hasta el 6,5 % este año y 6,3 % en 2018. Si se excluye China, la región progresará a una tasa más elevada, del 5,1 % en 2017 y 5,2 % en 2018. Asimismo, se espera que Indonesia repunte hasta ubicarse en el 5,2 % en 2017 y 5,3 % en 2018, a medida que se disipen los efectos de la consolidación fiscal y se recupere la actividad privada, respaldada por un modesto aumento en los precios de los productos básicos, la mejora en la demanda externa y el aumento de la confianza como consecuencia de las reformas emprendidas. En Filipinas, se prevé que el crecimiento se mantenga firme, en un 6,9 %, durante este año y el próximo, producto de la recuperación en la inversión pública y privada. De modo similar, Tailandia debería mantener un crecimiento del 3,2 % en 2017 y acelerarse al 3,3 % durante el año próximo debido al aumento de la inversión pública y la recuperación del consumo privado.

Europa y Asia central: El crecimiento de Europa y Asia central se acelerará en general, según las previsiones, al 2,5 % en 2017 y 2,7 % en 2018, respaldado por la sostenida recuperación de los países exportadores de productos básicos y la disipación de los riesgos geopolíticos y de la incertidumbre respecto de las políticas internas en las principales economías de la región. Se espera que, tras una recesión de dos años, Rusia crezca a una tasa del 1,3 % en 2017 y 1,4 % en 2018, ayudada por un incremento en el consumo. Según las proyecciones, Kazajstán crecerá a un ritmo del 2,4 % este año y 2,6 % el próximo, puesto que la consolidación de los precios del petróleo y la política macroeconómica acomodaticia respaldan la actividad económica. Entre las economías importadoras de productos básicos, se espera que Turquía crezca un 3,5 % en 2017 gracias al apoyo de una política fiscal acomodaticia, y un 3,9 % en 2018, a medida que la incertidumbre se atenúe, el turismo se recupere y se restablezcan los balances de las empresas.

América Latina y el Caribe: Se prevé que en 2017 el crecimiento en América Latina y el Caribe aumentará al 0,8 %, a medida que Brasil y Argentina salgan de la recesión y el aumento de los precios de los productos básicos favorezca a los países exportadores de bienes agrícolas y energía. Según las previsiones, Brasil se expandirá un 0,3 % en 2017 y alcanzará una tasa del 1,8 % en 2018, mientras que el crecimiento en Argentina aumentará a un ritmo del 2,7 % este año. En 2017, en México el crecimiento se atenuará hasta ubicarse en el 1,8 %, debido principalmente a la contracción de las inversiones derivada de la incertidumbre en torno a la política económica de Estados Unidos, y se acelerará al 2,2 % el año próximo. Se espera que las proyecciones favorables respecto de los precios de los metales resulten beneficiosas para Chile, donde la producción de cobre debería recuperarse tras la huelga. En dicho país, el crecimiento se acelerará moderadamente este año hasta ubicarse en el 1,8 % y en un 2 % el año próximo. En el Caribe, el aumento de la demanda turística impulsa una aceleración del crecimiento que se prevé será del 3,3 % en 2017 y del 3,8 % en 2018.

Oriente Medio y Norte de África: Según las previsiones, el crecimiento de la región caerá al 2,1 % en 2017 debido a que los impactos adversos que generaron en los países exportadores de petróleo los recortes a la producción establecidos por la Organización de Países Exportadores de Petróleo exceden las modestas mejoras experimentadas por las economías importadoras de dicho producto. Se espera que en 2018 el crecimiento repunte y se ubique en un 2,9 %, pues se da por supuesto que las tensiones geopolíticas se moderarán y los precios del petróleo se incrementarán. En Arabia Saudita, la economía más grande de la región, el crecimiento se atenuará hasta ubicarse en el 0,6 % como resultado de los recortes en la producción, para luego acelerarse al 2 % en 2018. La República Islámica del Irán desacelerará su crecimiento hasta un ritmo del 4 % antes de repuntar moderadamente y ubicarse en un 4,1 % en 2018, debido al peso que tendrán en el país la escasa capacidad inutilizada en la producción petrolera y las dificultades para acceder al financiamiento. De acuerdo con las previsiones, la economía de Egipto moderará su crecimiento durante el ejercicio actual pero mejorará de manera sostenida en el mediano plazo, respaldada por la implementación de reformas que buscan generar un clima más favorable para los negocios y el aumento de la competitividad.

Asia meridional: Las previsiones indican que el crecimiento de esta región repuntará hasta situarse en un 6,8 % en 2017 y se acelerará en 2018 hasta el 7,1 %, reflejo de la fuerte expansión de la demanda interna y las exportaciones. Si se excluye India, se espera que el crecimiento regional se sostenga en torno al 5,7 % y se incremente al 5,8 %, resultado de la aceleración de Bhután, Pakistán y Sri Lanka y la atenuación en Bangladesh y Nepal. El crecimiento en India se acelerará, según las previsiones, al 7,2 % en el ejercicio de 2017 (que abarca del 1 de abril de 2017 al 31 de marzo de 2018) y al 7,5 % en el ejercicio siguiente. Pakistán, por su parte, incrementará su ritmo de crecimiento al 5,2 % en el ejercicio de 2017 (que va del 1 de julio de 2016 al 30 de junio de 2017) y al 5,5 % en el ejercicio siguiente, como reflejo de la expansión de las inversiones privadas, el aumento en el suministro energético y la mejora de la seguridad. En Sri Lanka se prevé una aceleración del crecimiento, que alcanzará una tasa del 4,7 % en 2017 y del 5 % en 2018, como consecuencia de la implementación de programas de las instituciones financieras internacionales que respaldan las reformas económicas e impulsan la competitividad del sector privado.

África al sur del Sahara: Según las proyecciones, en África al sur del Sahara el crecimiento repuntará y se ubicará en un 2,6 % en 2017 y un 3,2 % en 2018, consecuencia del moderado incremento de los precios de los productos básicos y de las reformas dirigidas a abordar los desequilibrios macroeconómicos. No obstante, se espera que el producto per cápita se contraiga un 0,1 % en 2017 y se incremente un modesto 0,7 % en 2018-19. Con esos índices, el crecimiento será insuficiente para cumplir con los objetivos de reducción de la pobreza en la región, en particular si persisten las limitaciones que impiden un crecimiento más vigoroso. Se espera que Sudáfrica crezca un 0,6 % en 2017 y un 1,1 % en 2018. Según los pronósticos, Nigeria pasará de la recesión a un crecimiento del 1,2 % en 2017, que se intensificará al 2,4 % en 2018. En los países que no son ricos en recursos, se anticipa que las tasas de crecimiento seguirán siendo sólidas, respaldadas por la inversión en infraestructura, la resiliencia de los sectores de servicios y la recuperación de la producción agrícola. Según las previsiones, en 2017 Etiopía se expandirá un 8,3 %, Tanzanía un 7,2 %, Côte d’Ivoire un 6,8 % y Senegal un 6,7 %.

Villa Cayo Saetía: Refugio natural para el ecoturismo


El guía Martín se conoce de memoria cada palmo de este prodigio natural que tiene a la mayor bahía de bolsa de Cuba, Nipe, como su antesala. Para arribar al paradisíaco paraje turístico que es la Villa Cayo Saetía hay disponible una flota de catamaranes bien equipados, si prefiere venir por mar, aunque por tierra el recorrido resulta también apasionante.

“Tantos viajeros no pueden estar equivocados”, aseguran orgullosos los holguineros de esa localidad y otras cercanas, que juntan fuerzas y ganas de hacer para que allí todo funcione a las mil maravillas, como le escuché decir a uno de los cerca de 150 trabajadores del enclave.

En entrevista con Opciones, Alberto Ricardo González, director de ese centro turístico administrado por el Grupo Gaviota, explicó que el sitio, de categoría cuatro estrellas, cuenta con doce habitaciones climatizadas y dotadas de condiciones confortables para el descanso, fundamentalmente, por ser este un lugar muy tranquilo y apacible, en contacto directo con la naturaleza.

Como parte del polo turístico de Holguín, y haciendo gala de un producto muy especial, aparece Cayo Saetía en este lado de la geografía, el mejor enlace del circuito del oriente cubano, concebido como Parque Natural por su virginidad a toda prueba, al preservar al que fuera el mayor coto de caza del país, con una gran biodiversidad.

Eliminada la cacería furtiva y en estricta observancia de las regulaciones establecidas (tanto a escala nacional como internacional) para evitar perjuicios al hábitat de la zona y preservar su entorno natural, el sitio ofrece la oportunidad única de realizar un safari en la selva en la que coexisten animales salvajes en medio de la espesa vegetación.

Precisamente las principales ofertas de la villa se basan en la admiración de un ecosistema muy particular, gracias a los recorridos que se organizan por la pradera, donde conviven en plena libertad decenas de representantes de la fauna, diferentes especies exóticas de mamíferos y aves: jutías, toros salvajes, cebras, venados de cola blanca, dromedarios, antílopes, jabalíes, búfalos, guacamayos, avestruces, pavos reales, tocororos, reptiles, anfibios, peces, moluscos marinos y terrestres, equinodermos, celenterados y poríferos, y otras especies oriundas de regiones como la India y África, las cuales se han establecido a plenitud en este sitio.

Los vacacionistas disponen de vehículos adecuados para acceder a los puntos más diversos con protección especializada, equipamiento, guías y rutas bien definidas, además de tener las cámaras en ristre para la práctica de otras opciones vinculadas al turismo de contemplación, la fotografía y filmación de los maravillosos paisajes naturales.

Al respecto, Pablo Sánchez, jefe de Flota de la Marina Gaviota Oriente, comentó sobre las condiciones óptimas los medios de buceo y de los catamaranes empleados para la transportación y otras actividades afines. 

Quienes se lleguen a Saetía pueden realizar el avistamiento de decenas de variedades de aves que eligen esa parte del archipiélago para habitar, acompañadas en épocas del año por otras especies migratorias.

“Completan este programa los paseos a caballo, en lancha, el surfeo con snorkel y, por supuesto, el baño en la playa El Cristo, dotada de un ranchón muy bien abastecido, considerado un restaurante especializado en carnes exóticas, pescados, mariscos y comida criolla en el que los visitantes pueden degustar una amplia variedad de menús y platos autóctonos”, subrayó.

Hay para todas las exigencias y gustos pues, por ejemplo, los amantes de la inmersión pueden conocer la barrera coralina que bordea al cayo, en el que sus doce playas brindan un atractivo peculiar con diversos matices de colores.

“Las visitas se reciben diariamente y como promedio atendemos a más de 100 clientes en una jornada, en temporada alta llegan aquí hasta tres y cuatro catamaranes cada día y se realiza igual cantidad de recorridos, la mayoría de estos provenientes de Baracoa o en tránsito a la ciudad primada en Guantánamo”, indicó el directivo.

Los vacacionistas extranjeros que llegan hasta el lugar proceden por lo general de países como Alemania, Italia, Francia y Canadá, según comentó el especialista tras precisar que desde los años 90 del pasado siglo se potencia este enclave como zona turística, tras funcionar un tiempo como coto de caza y luego decidirse desarrollar y expandir las distintas especies de animales en este ambiente exótico y natural a la vez, al comprobar su buena adaptabilidad al clima tropical. 

Interrogado sobre las acciones previstas para reforestar la zona, se refirió a los proyectos agroforestales de conservación que le confieren “cultura” a los bosques -dijo- al precisar que tienen allí una variada representatividad de la vegetación como varias formaciones boscosas, manglares, bosques naturales, todo sobre suelos de caliza, en un área de gran belleza, engalanada por diversidad de plantas, animales y rocas.

Uno de los paisajes que más sobresalen para su aprovechamiento turístico es el formado por sus playas, con caletas acantiladas sobre rocas carbonatadas, lo cual constituye una exclusividad del Cayo en el canal viejo de las Bahamas y el Caribe.

Su situación geográfica lo ubica en el municipio de Mayarí, a 120 kilómetros al suroeste de Holguín, entre el Océano Atlántico y la Bahía de Nipe.

Con una superficie de 42 kilómetros cuadrados, aproximadamente, el Cayo posee una plataforma submarina que lo bordea y guarda incalculables recursos, en particular los arrecifes y bancos coralinos, además de grandes poblaciones de peces tropicales que hacen de este un sitio muy favorable para las actividades subacuáticas.