lunes, 26 de diciembre de 2016

Cuba: otro año en el boom… y ¿los negocios?

Creado el Lunes, 26 Diciembre 2016 11:34 | Lissett Izquierdo Ferrer

La Habana, 26 dic (ACN) Como una plaza atractiva para los negocios calificaron a Cuba este año, en más de una ocasión, empresarios foráneos que viajaron a la Isla atraídos por sus nuevas oportunidades de inversión extranjera, considerada ahora parte esencial de la estrategia de desarrollo socioeconómico del país.

El actual calendario fue testigo, como sucedió en 2015, de la visita de numerosas delegaciones comerciales, encabezadas en su mayoría por presidentes, primeros ministros y titulares de diferentes sectores, muestra fehaciente de la voluntad por estrechar lazos con el mercado nacional.

Así llegaron grupos de Alemania, China, Italia, Países Bajos, Austria, Australia, Japón, Singapur, Portugal, Polonia, Irán, Canadá, Honduras y Estados Unidos, a pesar de las limitaciones de sus empresarios para concretar propuestas, debido a la vigencia del bloqueo norteamericano.

Asimismo, fue frecuente en el período la organización de las mayores misiones comerciales a la Isla, tales como las impulsadas por República Dominicana y Bélgica, y el estreno de varios países en explorar oportunidades aquí. 

Una oleada de hombres de negocios hacia Cuba se percibió, además, en la Feria Internacional de La Habana, FIHAV 2016, que alcanzó récord de participantes: 73 naciones, ocho más que el año anterior.

Que los foráneos incrementen su motivación por venir y conocer las posibilidades abiertas en este archipiélago, tiene sin dudas entre sus razones el nuevo escenario abierto tras el restablecimiento de las relaciones bilaterales entre Cuba y Estados Unidos, y los acuerdos logrados con la Unión Europea. 

También ha influido la decisión de la nación cubana de cumplir, pese a las restricciones financieras que padece, los compromisos asumidos en los procesos de reordenamiento de las deudas con acreedores extranjeros, según lo ha reafirmado el presidente Raúl Castro. 

Y es que para que los inversionistas se acerquen se necesita generar un clima de seguridad y confianza, y así lo ha hecho Cuba al reconocer, a su vez, que el capital foráneo “no es un mal necesario” y que “requerimos propiciar su desarrollo”.

No obstante, en ese propósito no basta con organizar foros empresariales e intercambiar portafolios, ni mostrar un moderno cuerpo legislativo, sino que también depende de la capacidad de los locales para llevar a vías de éxitos los proyectos, analizando con detenimiento su factibilidad, pero sin perder tiempo, sin la excesiva burocracia.

En FIHAV, en noviembre último, se conoció que desde la aprobación de la Ley 118, de la Inversión Extranjera (marzo de 2014), se han concretado 14 reinversiones, 15 nuevos proyectos en la Zona Especial de Desarrollo Mariel y 54 fuera de ese enclave, para un total de 83 emprendimientos, valorados en más de mil 300 millones de dólares.

Tal comportamiento -confesó Rodrigo Malmierca, titular de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera- está “por debajo de las expectativas, de las necesidades del país”. 

De acuerdo con análisis oficiales, Cuba requiere atraer por esa vía alrededor de dos mil millones de dólares cada año, en aras de acelerar las bajas tasas de crecimiento económico. 

Pero, “uno de los problemas que tenemos es lentitud en las negociaciones. Las empresas extranjeras a veces se quejan con razón de que se demoran en recibir respuestas. Tenemos que trabajar por imprimirle mayor velocidad a estos procesos”, reconoció Malmierca.

Algo queda claro para 2017, hay que eliminar definitivamente las trabas, el innecesario papeleo y, sin ceder soberanía, avanzar con prisa y aprovechar que –tal vez - Cuba siga de moda.

Panamá Papers: más empresas offshore vinculadas a familia Macri

El escándalo de los Panamá Papers que salpica al presidente argentino, Mauricio Macri, sigue sumando más empresas offshore vinculadas a su familia, ahora otra sociedad en Nueva York.
Según reportan este lunes varios medios de prensa locales, citados por Prensa Latina, el diputado por el Frente Para la Victoria Darío Martínez ampliará esta semana la denuncia contra el mandatario por lavado de activos.
Se trata de detalles de 50 offshore del grupo familiar y una cuenta abierta en Nueva York a nombre del Presidente.
De acuerdo con un reporte difundido por El Destape, el Grupo Macri tiene 50 sociedades distribuidas en guaridas fiscales en todo el mundo: Panamá, Hong Kong, Bahamas, Londres, Belice, Dubai, Brithish Island, Grand Cayman y Florida.
“La última que apareció operó con una cuenta corriente de la Banca della Svizzera Italiana, con sede en Nueva York, y realizó giros por más de 50 millones de dólares”, señaló la fuente.
En esa cuenta aparece Macri como titular y desde allí se realizaron dos giros de dinero en 1992: uno de nueve millones 145 mil dólares y otro por 45 millones 660 mil dólares.
En la nueva ampliación que brindará Martínez ante el juez Sebastián Casanello, a cuyo material tuvo acceso El Destape, se señala que contiene un listado con nombre, número de identificación, fecha de inicio y titulares del Directorio de cada una de las empresas.
En 17 casos figura algún Macri en su directorio, en los demás se trata de exfuncionarios y empleados del grupo. Están radicadas en diferentes “paraísos fiscales”, 29 en Panamá.
De 1976 a 1999, añadió El Destape, se constituyeron 20 sociedades y de 2000 a 2015 fueron 30.
ACN

Wall Street: Perú, Argentina y Colombia liderarán alza del PIB en Latinoamérica en 2017


Autor: Constanza Morales H.

Según los cinco mayores bancos de Estados Unidos, el vecino del norte alcanzaría una expansión cercana a 4,3%. Chile crecería 2%. Gracias a una inflación controlada, el Banco Central local tendría la política monetaria más expansiva de la región, con una tasa de 3%.


A una semana de que termine el año, diversas instituciones ya han publicado sus proyecciones para 2017 y, en el caso de América Latina, los pronósticos son algo más alentadores. Después de dos años de contracción, la economía regional retornaría al crecimiento con una expansión promedio de 1,58%, según Wall Street.

Dentro de las siete principales economías del bloque, destacan tres: Perú, que anotaría una fuerte aceleración en su PIB, y Brasil y Argentina, que volverían a terreno positivo luego de sus respectivas recesiones.

Chile y Colombia también repuntarían, aunque sus recuperaciones serían leves, mientras que México experimentaría una ligera desaceleración.

El gran rezagado seguiría siendo Venezuela, cuya actividad completaría su cuarto año a la baja, aunque a un nivel más moderado.

En cuanto a la inflación, Perú y Chile sobresalen como las naciones con las menores variaciones en los precios, mientras que Venezuela aparece nuevamente como la economía con el peor indicador con tasas de tres dígitos.

Respecto de la política monetaria, cuatro bancos centrales recortarían las tasas, uno las mantendría y sólo México las subiría.

Esos son los pronósticos para la región el próximo año de los cinco mayores bancos de Estados Unidos: Bank of America Merrill Lynch, Citigroup, Goldman Sachs, JPMorgan y Morgan Stanley.

Argentina: las reformas darían frutos

Luego de un año marcado por el ajuste tras las reformas del gobierno de Mauricio Macri, Argentina vería los frutos de dichas iniciativas a partir de 2017 con una tasa media de expansión de 2,8%.

JPMorgan espera que el consumo y la inversión apuntalen el PIB, que treparía 3,2% con riesgos al alza. Goldman Sachs también augura una recuperación cíclica, pero advirtió que “no está claro que ese repunte sea el comienzo de un período de crecimiento económico sostenido” debido a la aún elevada inflación y la falta de convicción para reducir el abultado déficit fiscal.

La variación en los precios disminuiría desde en torno a 40% este año a 19,5%, cifra que estaría por encima de la meta del banco central de entre 12% y 17%.

A pesar de este lento retroceso de la inflación, el ente rector flexibilizaría su política desde su actual nivel de 24,75% hasta una tasa media de 18,6%.

Brasil: dejando atrás la recesión

Después de sufrir su peor recesión en al menos 100 años, Brasil regresaría a la senda del crecimiento el próximo año con un incremento promedio de 0,9%.
Goldman Sachs y Morgan Stanley son las entidades con visión más positiva al vaticinar una expansión de 1,1%. “Brasil parece estar en camino para dejar atrás su muy profunda recesión, liderada por la menor inflación y las menores tasas de interés”, afirmaron los economistas de Morgan en un reporte publicado a inicios de mes.
La inflación continuará la tendencia a la baja que comenzó en febrero y declinaría desde 7% hasta una media de 4,8%, con lo que se ubicaría dentro del rango meta de entre 4,5% y 6,5% por primera vez desde mediados de 2014.
Las menores presiones inflacionarias permitirán que el banco central recorte agresivamente los tipos desde 13,75% hasta un promedio de 10,95% en 12 meses.

Chile: elección marcaría punto de inflexión

La economía local tendría un desempeño levemente mejor al que exhibiría en 2016 (cercano a 1,5%) , con un avance promedio de 2%. El más optimista es JPMorgan, que proyecta un alza de 2,3% dado el repunte en el precio de cobre y una mejora en la perspectiva política y en la confianza por las elecciones presidenciales.

“Chile podría ver un punto de inflación el próximo año por la perspectiva de un cambio político positivo”, aseguró Morgan Stanley.

El costo de la vida se mantendría en el rango de 3% a 4% y cerraría el año en 3,08%, el segundo nivel más bajo detrás de Perú.

Esta inflación controlada permitiría que el Banco Central rebaje las tasas. Cuatro entidades prevén dos reducciones de 25 puntos base hasta 3%, mientras que JPMorgan anticipa sólo un recorte.

En cualquier caso, Chile seguiría siendo el mercado con la política monetaria más expansiva dentro de la región.

Colombia: leve repunte por manufactura

La economía colombiana registraría una leve mejora en 2017 después de tres años de una marcada desaceleración. Las firmas estadounidenses proyectan un avance medio de 2,3%, lo que se compara con el ritmo de 2,2% previsto por el Fondo Monetario Internacional para este ejercicio.

Según Bank of America, el repunte será liderado por la manufactura, que se verá favorecida por la depreciación del peso colombiano. La inversión privada en infraestructura también debería ser un elemento relevante, de acuerdo con Citigroup.

La fuerte ralentización que han mostrado los precios desde agosto hasta 6% debería seguir el año que viene para terminar en 4,1%, ligeramente por encima del rango meta de entre 2% y 4%.

El banco central recortó inesperadamente los tipos en su reunión de diciembre hasta 7,5%, acción que se repetiría a lo largo de 2017 para terminar en cerca de 6%.

México: Trump golpea la confianza

Los mayores bancos de Wall Street concuerdan en que la actividad mexicana será la única del bloque que registrará un menor crecimiento en 2017 respecto del ejercicio actual debido a las dudas que genera la administración de Donald Trump. La tasa promedio de expansión es de 1,7%, lo que se compara con la proyección de 2,1% del FMI para este año.

“La incertidumbre en relación al camino de la política de Estados Unidos podría pasarle la cuenta a la confianza y a las decisiones de inversión y contratación”, advirtieron los expertos de Citigroup.

La brusca depreciación que ha vivido el peso mexicano en los últimos meses impactará negativamente a la inflación, que finalizaría 2017 por encima de 4%.
Esto llevará al banco central a seguir adelante con su proceso de ajuste con al menos un alza más, hasta 6%.

Perú: PIB se aceleraría por sobre 4%

Por tercer año consecutivo, Perú se coronaría como la nación de más rápido crecimiento con un salto medio de 4,3%, una aceleración de cinco décimas frente a la expansión de este año.

Bank of America presagia que la inversión privada no minera y el gasto público en infraestructura impulsarán la actividad hasta 4,5%.

A juicio de BofA, “un crecimiento económico sostenible podría de forma muy plausible acelerarse a cerca de 4,5% o incluso más alto”.

A pesar de la robusta expansión de la demanda doméstica, las presiones inflacionarias se mantendrán bajo control. Wall Street calcula que los precios aumentarán en promedio 2,8%, dentro del rango meta de entre 1% y 3%.

Por esto mismo, los cinco bancos pronostican que el banco central mantendrá sin cambios su política monetaria en 4,25%.

Venezuela: un año más de estanflación

La compleja situación económica que vive actualmente Venezuela no mostraría señales de mejoras significativas en 2017.

En el mejor de los casos, la actividad se estancaría, aunque la mayoría de los analistas estima que el PIB se contraerá por cuarto año consecutivo con una caída promedio de 2,9% (este año la economía se desplomaría 10%, según el FMI).

“El PIB real continuará declinando a un ritmo significativo a pesar de que la economía probablemente ya ha caído en una depresión”, manifestaron los expertos de Goldman Sachs, que prevén un derrumbe de 5,3%.

Si bien no hay datos confiables, los expertos creen que las dinámicas de inflación han seguido deteriorándose dada la escasez de productos.

Wall Street calcula que los precios anotarán una variación de casi 622% en un año.

Economistas versus la economía

Por Robert Skidelsky

LONDRES – Seamos honestos: nadie sabe qué está sucediendo en la economía mundial hoy. La recuperación del colapso de 2008 ha sido inesperadamente lenta. ¿Estamos en el sendero hacia una salud plena, o atrapados en un "estancamiento secular"? ¿La globalización está llegando o se está yendo?

Los responsables de las políticas no saben qué hacer. Accionan las palancas habituales (y no tan habituales) y no pasa nada. Se suponía que el alivio cuantitativo iba a llevar la inflación "nuevamente al objetivo". No fue así. Se suponía que la contracción fiscal iba a restablecer la confianza. No fue así. A comienzos de este mes, Mark Carney, gobernador del Banco de Inglaterra, ofreció un discurso titulado "El espectro del monetarismo". Por supuesto, ¡se suponía que el monetarismo iba a salvarnos del espectro del keynesianismo!

Prácticamente sin herramientas macroeconómicas utilizables, la postura por omisión es la "reforma estructural". Pero nadie se pone de acuerdo en lo que esto conlleva. Mientras tanto, líderes alocados agitan a los votantes descontentos. Las economías, parece ser, han logrado zafar del control de quienes supuestamente tenían que administrarlas, y la política está en una persecución implacable.

Antes de 2008, los expertos pensaban que tenían las cosas bajo control. Sí, había una burbuja en el mercado inmobiliario, pero no era peor, según dijo en 2005 la presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, que "un bache bastante grande en el camino".

¿Por qué, entonces, no vieron la tormenta? Esta es exactamente la pregunta que la reina Isabel de Gran Bretaña le formuló a un grupo de economistas en 2008. La mayoría de ellos se retorcieron las manos. Fue "un fracaso de la imaginación colectiva de mucha gente brillante", explicaron.

Pero algunos economistas se inclinaron por un veredicto discordante -y mucho más condenatorio-, que se centraba en la manera deficiente en que se enseña la economía. A la mayoría de los estudiantes de economía no se les exige estudiar psicología, filosofía, historia o política. Se les sirven en bandeja modelos de la economía, basados en presunciones irreales, y se pone a prueba su competencia en la solución de ecuaciones matemáticas. Nunca se les ofrecen las herramientas mentales para entender el panorama completo.

Esto nos retrotrae a John Stuart Mill, el gran economista y filósofo del siglo XIX, que creía que nadie puede ser un buen economista si es simplemente un economista. Sin duda, la mayoría de las disciplinas académicas se han vuelto sumamente especializadas desde los tiempos de Mill; y, desde el colapso de la teología, ningún campo de estudio se ha propuesto entender la condición humana en su totalidad. Pero ninguna rama de la investigación humana se ha aislado tanto del todo -y de las otras ciencias sociales- como la economía.

Esto no se debe a su tema de discusión. Por el contrario, el tema de ganarse la vida sigue ocupando la mayor parte de nuestras vidas y pensamientos. La economía -cómo funcionan los mercados, por qué a veces colapsan, cómo estimar los costos de un proyecto de manera apropiada- debería ser de interés para la mayoría de la gente. Por cierto, el campo rechaza a todos excepto a los conocedores de modelos formales imaginativos. 

Esto no es porque la economía valore el argumento lógico, que es una revisión esencial de un razonamiento defectuoso. El verdadero problema es que está disociada del entendimiento común de cómo funcionan, o deberían funcionar, las cosas. Los economistas dicen hacer preciso lo que es vago y están convencidos de que la economía es superior a todas las otras disciplinas, porque la objetividad del dinero le permite medir las fuerzas históricas de manera exacta y no aproximada.

Como era de esperar, la imagen favorita que tienen los economistas de la economía es la de una máquina. El renombrado economista norteamericano Irving Fisher en verdad creó una máquina hidráulica elaborada con bombas y palancas, que le permitió demostrar visualmente de qué manera los precios de equilibrio en el mercado se ajustan en respuesta a los cambios en la oferta o la demanda. 

Si uno cree que las economías son como máquinas, probablemente vea los problemas económicos como problemas esencialmente matemáticos. El estado eficiente de la economía, el equilibrio general, es una solución a un sistema de ecuaciones simultáneas. Las desviaciones del equilibrio son "fricciones", simples "baches en el camino"; al impedirlas, los desenlaces son predeterminados y óptimos. Desafortunadamente las fricciones que alteran el funcionamiento regular de la máquina son seres humanos. Se puede entender por qué los economistas formados de esta manera se sintieron atraídos por modelos financieros que implicaban que los bancos prácticamente habían eliminado el riesgo.

Los buenos economistas siempre han entendido que este método tiene limitaciones importantes. Utilizan su disciplina como una suerte de higiene mental para protegerse de los errores más crasos del pensamiento. John Maynard Keynes advirtió a sus alumnos que no debían intentar "precisar todo". No existe un modelo formal en su gran libro La teoría general del empleo, el interés y el dinero. Optó por dejarle la formalización matemática a otros, porque quería que sus lectores (economistas como él, no el público general) captaran la "intuición" de lo que estaba diciendo.

Joseph Schumpeter y Friedrich Hayek, los dos economistas austríacos más famosos del siglo pasado, también atacaron la visión de la economía como una máquina. Schumpeter sostenía que una economía capitalista se desarrolla mediante una destrucción incesante de las viejas relaciones. Para Hayek, la magia del mercado no es que destruye un sistema de equilibrio general, sino que coordina los planes disparatados de infinidad de individuos en un mundo de conocimiento disperso.

Lo que une a los grandes economistas, y a muchos otros buenos economistas, es una educación y una perspectiva amplias. Eso les da acceso a muchas maneras diferentes de entender la economía. Los gigantes de generaciones anteriores sabían muchas cosas además de economía. Keynes se graduó en matemáticas, pero estaba empapado de los clásicos (y estudió economía menos de un año antes de empezar a enseñarla). Schumpeter obtuvo su doctorado en leyes; el de Hayek fue en leyes y ciencias políticas, y también estudió filosofía, psicología y anatomía cerebral.

Los economistas profesionales de hoy, por el contrario, no han estudiado casi nada excepto economía. Ni siquiera leen los clásicos de su propia disciplina. La historia económica llega -si es que llega- de conjuntos de datos. La filosofía, que podría instruirlos sobre los límites del método económico, es un libro cerrado. Las matemáticas, demandantes y seductoras, han monopolizado sus horizontes mentales. Los economistas son los idiotas sabios de nuestro tiempo.

Productos del agro: El amplio espacio en que no están

Por: Enrique Valdés Machín


Es difícil encontrar mercados con precios asequibles y bien surtidos. En la imagen, el agro de Tulipán. Foto: José Raúl Concepción/Cubadebate.

La mayoría de los cubanos, sin temor a equivocación, acogió con optimismo las medidas encaminadas a luchar contra la especulación de los precios y productos del agro, adoptadas hace poco más de un año.

Por aquel entonces un control estatal bastante riguroso impidió que algunos sujetos inescrupulosos burlaran impunemente las disposiciones establecidas.
Sin embargo, quizás por la misma esencia del trabajo cotidiano y el fatalismo acuñado por buena parte de la población, de que a cuanto hacemos le falta el efecto del fijador, esas medidas, en su esencia, se han deformado y muchos de los alimentos provenientes del campo ahora están desaparecidos de aquellos lugares donde deben ofertarse a precios más baratos.

En consecuencia, muchas personas se ven obligadas a recurrir a los llamados mercados de oferta y demanda, cuyos prohibitivos y abusivos precios están divorciados del alcance del bolsillo del cubano medio.

Mientras que de los agromercados más populares desapareció buena parte de las hortalizas, entre estas la cebolla, el ajo y la acelga, en las otras formas de comercialización se cotiza muy alto la libra de cebollitas casi recién nacidas, las cabezas de ajo se venden a cinco pesos y la acelga a 10, particularmente en La Habana.

En el caso de la cebolla, desde casi el mismo inicio de la iniciativa de limitar los precios firmó contrato de exclusividad con especuladores y carretilleros, quienes la venden por patas o ristras.

Puede observarse en muchos casos que se ofertan como si fueran de primera clase mercancías casi podridas, sin beneficiar y hasta en muchas ocasiones es triste constatar cómo las dejan echarse a perder por no aplicar la socorrida y aprobada rebaja de precios por calidad.


Los mercados de oferta y demanda son los que se mantienen abastecidos, pero con precios superiores. En la imagen, el agro de 19 y B. Foto: José Raúl Concepción/Cuabdebate.

Precios del mes de enero en algunos productos del mercado de 19 y B. Foto: José Raúl Concepción/Cubadebate.

Todo eso sin contar con el agravante del timo en la pesa y la falta de protección al consumidor, pues un mal tan reiterado y conocido, se perpetúa precisamente por la impunidad con la cual operan los violadores.

La anuencia de las administraciones y la falta de una inspección estatal seria y eficaz conspiran contra el bolsillo de los usuarios.

También mutó el modus operandi de las violaciones. Ahora, al menos en la capital, los infractores no desafían abiertamente los listados de precios, por el contrario los llevan a la tablilla de exposición, de manera que cualquier inspección poco profunda se lleve la ilusión de que allí no hay problemas.

Pero la caja de pandora se destapa en el momento en que se pretende adquirir los productos por el valor señalado; los ajíes, por citar un ejemplo, no son a 10 pesos la libra sino a cinco el “naylito” o jarrito, lo cual duplica el valor real.

El ajo lo comercializan por cabeza y no por libras, el precio del plátano burro duplica el valor permitido en el anexo siete de la resolución 175 del Ministerio de Finanzas y Precios, y el ají pimiento tampoco se acoge a lo dispuesto. Hortalizas y frutas como la guayaba, la acelga, la piña y la col constituyen casi una utopía encontrarlas en estos sitios.

La protección al consumidor pasa por el respeto que las autoridades encargadas de garantizarlo exijan a quienes como encargo social tienen entre sus funciones servir al cliente.

Mientras que en las pesas los “luchadores” lucren con el sudor de la población y las administraciones se beneficien de ese lucro, podrán dictarse, leyes, disposiciones, decretos y más decretos, sin que en la realidad surtan ningún efecto.

Resulta muy triste constatar que la mayoría de los mercados a los que el cubano medio puede acceder esté desabastecida y con mercancías de segunda o tercera categorías vendiéndose como de primera.

¿Podrán al fin los gobiernos locales exigirles a sus cuerpos de inspectores trabajar para erradicar las violaciones existentes, tan viejas ya como la historia misma de la humanidad?, esperemos pueda reducirse sensiblemente el amplio espacio en los cuales esos productos indispensables para la dieta del cubano, hoy no están.


Los mercados estatales son los más desabastecidos. En la imagen, agro de SanctiSpíritus. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

(Con información de ACN)