domingo, 22 de enero de 2017

Davos: el capitalismo responsable

Michael Roberts 

 
Esta semana ha comenzado el encuentro de la élite política y económica mundial en Davos Suiza, bajo los auspicios del Foro Económico Mundial (FEM).  Cada año el FEM organiza una reunión en la estación de esquí súper exclusiva de Davos, con la participación de 3.000 políticos, empresarios, economistas, empresarios, filántropos y celebridades. Por ejemplo, este año asisten el presidente de China, Xi Jinping, de Sudáfrica, Jacob Zuma, y muchos economistas  gurús y directivos de banca. Xi Jinping es el primer presidente chino que asiste a Davos, acompañado por una delegación de 80 líderes empresariales, economistas, académicos y periodistas. El martes dará la conferencia inaugural y la  utilizará para defender "la cooperación y la globalización de la economía".  
El vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, los dos hombres más ricos de China  y el alcalde de Londres, Sadiq Khan viajarán en aviones privados a los aeropuertos cercanos, antes de ser transferido en helicóptero, para escapar del tráfico, a la pintoresca ciudad. Se esperan tantos aviones que el gobierno suizo ha abierto el campo de aviación militar de Dübendorf, a 85 millas de vuelo en helicóptero, para acomodarlos. El aumento de los vuelos de jets privados - que queman tanto combustible en una hora como el uso típico de un coche en un año – tiene lugar cuando el FEM advierte que el cambio climático es la segunda preocupación mundial más importante.
Mientras que la élite rica vuela hasta Davos en sus aviones privados, más trabajadores de hoteles están siendo trasladados en autobuses para servir a los delegados, pero tendrán que dormir en habitaciones de cinco literas. Uno de los temas principales de Davos será el aumento de la desigualdad del ingreso y la riqueza. El mismo Davos es un microcosmos de ella.
En el hotel de súper lujo de Davos, el Belvedere, habrá "barmans especialmente contratados para la ocasión para mezclar sus cócteles", así como cocineros, camareros, porteros, personal de servicio y recepcionistas para atender a los líderes mundiales, empresarios y celebridades, que incluyen este año a la estrella del pop Shakira y al famoso chef Jamie Oliver (por valor de $ 400m). El año pasado, una empresa de tecnología de Silicon Valley tuvo que pagar 6.000 libras esterlinas para mantener una breve reunión con el presidente de Estonia en un depósito de equipajes reconvertido. El hotel también ha volado previamente desde Nueva Inglaterra langostas y comida especial mexicana para una empresa que se reunía con un político mexicano.
La británica, Theresa May, será la única dirigente del G7 que asistirá a la cumbre este año, ya que coincide con la inauguración de Donald Trump como el 45º presidente de Estados Unidos. El año pasado, el ex primer ministro del Reino Unido David Cameron pudo divertirse de manera informal con Bono, Leonardo DiCaprio y Kevin Spacey, en una lujosa fiesta organizada por Jack Ma, fundador del grupo de ventas por Internet Alibaba y el hombre más rico de China con una fortuna 34.500 millones de dólares. Tony Blair, también asistió a la fiesta de Ma el año pasado.
Ser miembro del FEM y una entrada cuestan 68.000 francos suizos. Para conseguir el acceso a todas las zonas, las empresas deben pagar para convertirse en  socios estratégicos  del FEM, al módico precio de 600.000 francos suizos, lo que permite a un director general llevar hasta cuatro colegas, o lacayos, consigo. Pero aún deberán pagar 18.000 francos suizos cada uno por sus entradas. Sólo 100 empresas pueden convertirse en socios estratégicos; entre ellas están este año Barclays, BT, BP, Facebook, Google y HSBC. La invitación más exclusiva en la ciudad es una fiesta súper glamorosa organizada conjuntamente por el multimillonario ruso Oleg Deripaska y el financiero británico Nat Rothschild en el chalet palaciego del oligarca, un viaje en coche con conductor de 15 minutos a la montaña desde Davos. En años anteriores, la policía suiza, según los informes, ha tenido que ir a casa de Deripaska por las quejas como consecuencia del ruido de su banda de cosacos. Los guateques de Deripaska tienen "un interminable flujo del mejor champán, vodka y caviar ruso en medio de cosacos que bailan y bellas modelos rusas".
El tema oficial del foro de este año es "liderazgo sensible y responsable". Que alude a las preocupaciones de la élite del capitalismo global: tienen que ser "sensibles" a la reacción popular a la globalización y al fracaso del capitalismo a la hora de ofrecer prosperidad desde el final de la Gran Recesión y también tienen que ser "responsables" en sus políticas y acciones - un sutil llamamiento a Donald Trump como nuevo presidente de Estados Unidos o a Erdogan en Turquía, Zuma en Sudáfrica, Putin en Rusia y en Xi en China.
El FEM ha sido el abanderado de los aspectos positivos de la "globalización", la nueva tecnología, los mercados libres, la "democracia occidental" y el liderazgo "responsable". Trump y otros líderes de las potencias globales y regionales parecen ahora una amenaza para esa empresa.  Pero Trump es el resultado del fracaso del proyecto FEM en sí, es decir, del "progreso" capitalista global.
En mi libro, La Larga Depresión, en el capítulo final planteó tres grandes retos del modo de producción capitalista en la próxima generación: aumento de la desigualdad y desaceleración de la productividad; la irrupción de los robots y de la IA; y el calentamiento global y el cambio climático. Y estos temas se recogen en el informe del FEM de este año titulado  El Informe de Riesgos Globales.  El informe del FEM cita cinco desafíos para capitalismo: 1) el aumento de los ingresos y la desigualdad de la riqueza; 2) el cambio climático; 3) el aumento de la polarización de las sociedades; 4) el aumento de la dependencia cibernética y 5) el envejecimiento de la población.
El informe señala que mientras que, a nivel mundial, la desigualdad entre los países ha ido "disminuyendo a un ritmo acelerado en los últimos 30 años" , dentro de los países, desde los años 1980 la proporción de los ingresos que va a parar a la parte superior del 1% ha aumentado en los Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Irlanda y Australia (aunque no en Alemania, Japón, Francia, Suecia, Dinamarca o los Países Bajos). En realidad, como he demostrado en mis últimas notas, la desigualdad global (entre países) sólo ha disminuido gracias al enorme aumento de los ingresos per cápita en China. Excluyendo a China, ha habido pocas mejoras, con muchos países de ingresos bajos en los que la desigualdad ha empeorado. Y como dice el FEM, el lento ritmo de la recuperación económica desde 2008 ha "intensificado las disparidades de ingresos locales con un impacto más dramático en muchos hogares que lo que los datos agregados de la renta nacional sugerirían".
Los últimos datos sobre desigualdad de los ingresos y la riqueza expuestos por Thomas Piketty, Emmanuel Saez, Daniel Zucman y el recientemente fallecido, Tony Atkinson, son verdaderamente escalofriantes, sin ninguna señal de reducción de la desigualdad en los EE.UU., en particular.
Desde la crisis financiera global, los ingresos de la parte superior del 1% en los EE.UU. crecieron más de un 31%, en comparación con menos del 0,5% para el 99% restante de la población, mientras 540 millones de jóvenes de 25 economías avanzadas se enfrentan a la perspectiva de ser más pobres que sus padres. Y coincidiendo con Davos, Oxfam, utilizando los datos recopilados por el informe anual de la riqueza Credit Suisse , denuncia que los ocho individuos más ricos del mundo acumulan más riqueza que los 3,6 mil millones de personas que componen la mitad más pobre del mundo.
En mi blog y en mi libro, he analizado las razones de este fuerte aumento de la desigualdad. La desigualdad es una característica de todas las sociedades de clases, pero bajo el capitalismo depende del equilibrio de fuerzas en la lucha de clases entre capital y trabajo. Al informe del FEM le gusta creer que la causa es la diferencia de habilidades de los que tienen una mayor formación y por lo tanto pueden obtener salarios más altos. Pero las investigaciones han demostrado que eso es absurdo. La disparidad real surge cuando el capital puede usurpar una mayor proporción de valor creado en la producción capitalista. El aumento de los beneficios, la reducción de los impuestos a las empresas y el alza del valor de los mercados de valores y de los bienes inmobiliarios desde la década de 1980 han aumentado las rentas del capital a costa de los salarios, sobre todo para los niveles más altos en las empresas.
Y luego está el impacto del "sesgo pro capital" en la producción capitalista al que me he referido en anteriores notas. De acuerdo con los economistas Michael Hicks y Srikant Devaraj, el 86% de las perdidas de empleo en el sector manufacturero en los EE.UU. entre 1997 y 2007 fueron producto del aumento de la productividad, en comparación con menos del 14% perdido a causa del comercio.
"La mayoría de las evaluaciones sugieren un efecto perturbador de la tecnología en los mercados de trabajo que se acelerará en los sectores no industriales en los próximos años, ya que los rápidos avances en robótica, sensores y máquinas capaces de aprender permitirán al capital reemplazar trabajo en un creciente abanico de empleos en el sector de servicios. Un estudio de 2013 del Oxford Martin School citado con frecuencia sugiere que el 47% de los empleos en Estados Unidos tenían un alto riesgo de se ser automatizados y, en el año 2015, un estudio de McKinsey concluyó que el 45% de las actividades que los trabajadores hacen hoy en día ya se podrían automatizar si las empresas quisieran hacerlo" (FEM).
El cambio tecnológico está cambiando la distribución de la renta del trabajo al capital: según la OCDE, hasta el 80% de la disminución de la participación del trabajo en la renta nacional entre 1990 y 2007 fue resultado del impacto de la tecnología. Mientras que a nivel mundial, sin embargo, muchas personas están siendo dejados atrás por completo: más de 4.000 millones de personas aún carecen de acceso a internet, y más de 1.200 millones de personas carecen aún de electricidad.
En mi libro señalo que el siguiente reto para el capitalismo es el cambio climático debido al calentamiento global. El informe del FEM también lo hace. Hay un creciente "grupo de riesgos relacionados con el medio ambiente interconectados - incluyendo fenómenos meteorológicos extremos, el cambio climático y las crisis del agua". Los gases de efecto invernadero (GEI) están creciendo, actualmente alrededor de 52 mil millones de toneladas de CO2 por año. El año pasado fue el más cálido desde que se registran, de acuerdo con el análisis provisional de la Organización Meteorológica Mundial. Fue la primera vez que la temperatura media global fue de 1 grado Celsius o más superior a la media de 1880-1999. De acuerdo con la Administración Oceánica y Atmosférica Nacional de EE UU, cada uno de los ocho meses desde enero a agosto de 2016 fueron los más cálidos de los 137 años registrados.
A medida que aumenta el calentamiento, sus consecuencias crecen. La capa de hielo marino del Ártico ha tenido un descongelamiento récord en 2016 y la Gran Barrera de Coral ha sufrido un evento sin precedentes de decoloración de los corales, que afecta a más de 700 kilómetros de los arrecifes del norte. El último análisis del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) estima que, en promedio, 21,5 millones de personas han sido desplazadas por fenómenos meteorológicos o climáticos cada año desde 2008 y la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNISDR) informa que cerca de 1.000 millones de personas se vieron afectadas por desastres naturales en 2015.
El Informe de emisiones de 2016 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP) muestra que, incluso si los países cumplen los compromisos - conocidos como Contribuciones Determinadas Nacionalmente (CND) - que hicieron en París, el mundo aun se calentará de 3,0 a 3,2º grados centígrados. Para mantener el calentamiento global en el umbral de 2 ° C y limitar el riesgo de un cambio climático catastrófico, el mundo necesitará reducir las emisiones de un 40% a un 70% en 2050 y eliminarlas por completo en 2100.
El Banco Mundial prevé que el estrés hídrico podría causar tensiones sociales extremas en regiones como Oriente Próximo y el Sahel, donde el impacto económico de la escasez de agua podría poner en riesgo el 6% del PIB en 2050. El Banco también prevé que la disponibilidad de agua en las ciudades podría disminuir hasta en dos terceras partes para el año 2050, como resultado del cambio climático y la competencia de la generación de energía y la agricultura. El gobierno de la India informó de que al menos 330 millones de personas se vieron afectadas por la sequía en 2016. La confluencia de riesgos en torno a la escasez de agua, el cambio climático, los fenómenos meteorológicos extremos y la migración involuntaria sigue siendo un potente cóctel y un "multiplicador de riesgo", especialmente en los contextos ambientales y políticos más frágiles de la economía mundial.
El tercer gran desafío citado por el FEM es la recuperación del crecimiento económico mundial. El informe señala que la disminución de forma permanente del crecimiento se traduce en menores niveles de vida también de forma permanente: con un crecimiento anual del 5%, se tarda sólo 14 años en duplicar el PIB de un país; con un crecimiento del 3%, se tarda 24 años. "Si nuestro actual estancamiento persiste, nuestros hijos y nietos podrían vivir peor que sus predecesores. Incluso sin desempleo estructural creado por la actual tecnología, la economía deberá crear miles de millones de puestos de trabajo para integrar a una población en crecimiento, que se prevé que alcance los 9.700 millones para el año 2050, de los 7.400 millones actuales".
Así que el informe del FEM destaca un lote completo de problemas futuros para la estabilidad y el éxito del capitalismo global. ¿Y cuáles son las respuestas para la reunión del liderazgo global "sensible y responsable” de Davos? El capitalismo debe ser preservado, por supuesto, pero será necesario "reformar el capitalismo de mercado y restaurar el pacto entre empresa y sociedad".
Pero después de afirmar que la globalización está fallando en su informe, el FEM a continuación dice que la vía es más de lo mismo.  "El libre mercado y la globalización han mejorado el nivel de vida y han ayudado a la gente a salir de la pobreza durante décadas. Pero sus defectos estructurales - miope visión a corto plazo, el aumento de la desigualdad de la riqueza, y el amiguismo corrupto- han alimentado la reacción política de los últimos años, a su vez subrayando la necesidad de crear estructuras permanentes que equilibren los incentivos económicos con el bienestar social".
Así, el informe del FEM pide a la élite rica "responder a las necesidades de las personas que han confiado en ella para dirigirlas, al mismo tiempo que proporcionan una visión y un camino a seguir, para que la gente puede imaginar un futuro mejor". Y ¿cómo hacerlo?  "Los líderes tendrán que construir un sistema dinámico, integrador de todas las partes interesadas de gobernanza global ... el camino es asegurar que la globalización beneficia a todos".
La reducción de la desigualdad y la pobreza, el aumento de la productividad y el crecimiento a través de las nuevas tecnologías, conservando empleos y aumentando ingresos; la reducción de las emisiones de gases a la atmósfera para evitar catástrofes globales, preservando y reformando al mismo tiempo el capitalismo a través de la cooperación global de Trump en los EE.UU., Xi Ping en China, Putin en Rusia, el Reino Unido del Brexit y la Unión Europea. Hmm... algo no cuadra.
es un reconocido economista marxista británico, que ha trabajador 30 años en la City londinense como analista económico y publica el blog The Next Recession.
Fuente:
https://thenextrecession.wordpress.com/2017/01/16/davos-responsible-capitalism/

Iberostar creará junto a AT Comercial primera comercializadora mayorista extranjera en Cuba


22 enero 2017 

La compañía Iberostar Hotels & Resorts y la compañía de nacionalidad cubana AT Comercial crearán la la sociedad Logística Hotelera del Caribe S.A. (LHC), primera comercializadora mayorista extranjera que operará en Cuba.

Establecida en la Zona Especial de Desarrollo Mariel, la nueva sociedad podrá importar mercancías de uso hotelero, lo que impulsará la calidad de los servicios en Cuba.

De acuerdo con Miguel Fluxà, Presidente Ejecutivo del Grupo Iberostar, la concesión para importar representa una gran responsabilidad. “Un reto que afrontamos con entusiasmo y en cuyo éxito confiamos profundamente. La experiencia con la gestión hotelera ha sido altamente positiva y ahora con este proyecto esperamos poder seguir creciendo allí y apoyar a la industria turística local ofreciendo siempre la máxima calidad”, agregó.

En 2016, Cuba registró un record de 4 millones de visitantes, un 14% más que en 2015, cifra que se espera continúe creciendo en 2017. Para lograrlo, la planta hotelera cubana, que cuenta actualmente con 65.000 habitaciones, podría crecer hasta las 85.000 en el 2020 y alcanzar las 110.000 en 2030.

Iberostar Hotels & Resorts está presente en Cuba desde 1993, y cuenta actualmente con 11 establecimientos hoteleros, que se ampliarán a 17 a lo largo de 2017.

(Con información de Buen Viaje a Cuba)

Daniel Lacalle: "Yo no tengo una varita mágica"

Donald, el incompetente

Ahí lo tienen: un Gobierno de EE UU cuya corrupción no tiene precedentes y además sin ningúna preparación. Va a ser tremendo.

Donal Trump fue investido presidente de EE UU este viernes. MANDEL NGAN (AFP)

Betsey DeVos, nombrada secretaria de Educación por Donald Trump, desconoce términos educativos básicos y no sabe cuáles son los estatutos federales que rigen la educación especial, pero piensa que los funcionarios de los centros educativos deberían llevar armas para defenderse de los osos pardos.

Monica Crowley, elegida asesora adjunta de seguridad nacional, ha renunciado tras descubrirse que muchos de los textos que había escrito son un plagio. Muchos otros puestos relacionados con la seguridad nacional siguen vacantes, y no está claro cuántos de los documentos informativos preparados por el Gobierno saliente se han leído siquiera, si es que han leído alguno.

Por otro lado, Rex Tillerson, nombrado secretario de Estado, afirmó con toda tranquilidad que Estados Unidos impedirá a China acceder a las bases del Mar de China Meridional, al parecer sin darse cuenta de que, de hecho, estaba amenazando con declarar una guerra si China aceptaba su reto.

¿Ven un patrón en todo esto?

Para cualquiera que estuviese atento, resultaba evidente que el Gobierno entrante iba a ser descaradamente corrupto. Pero, por lo menos, sería eficaz dentro de su corrupción, ¿no?

Sin duda, muchos de los que votaron a Trump creyeron que estaban eligiendo a un empresario inteligente que haría algo. Y hasta los más sensatos posiblemente esperasen que el presidente electo, con su ego por fin saciado, se calmase y se pusiese a gobernar el país (o al menos delegase la aburrida tarea de gobernar Estados Unidos en gente que sí fuese capaz de hacerlo).

El presidente de EE UU no ha madurado. Sigue siendo el ególatra inseguro y poco capaz de mantener la atención

Pero no es así. Trump no ha cambiado ni madurado, como prefieran decirlo. Sigue siendo el ególatra inseguro y poco capaz de mantener la atención que siempre ha sido. Y, lo que es peor, se está rodeando de personas que comparten muchos de sus defectos (quizás porque son la clase de gente con la que se siente cómodo).

Así que el prototipo de colaborador de Trump en cualquier terreno, desde la economía hasta la diplomacia, pasando por la seguridad nacional, es éticamente cuestionable, desconoce el ámbito político que supuestamente debe gestionar y muestra una profunda falta de curiosidad. Algunos, como Michael Flynn, elegido asesor de seguridad nacional por Trump, son incluso tan adictos a las teorías conspiratorias de Internet como su jefe. Este equipo no va a contrarrestar los puntos flacos del comandante en jefe; al contrario, es un equipo que los amplificará.

¿Qué importancia tiene esto? Si quieren un ejemplo sobre el modo en que probablemente funcione (o no funcione) el Gobierno de Trump-Putin, resulta útil recordar lo que pasó durante los años de Bush-Cheney.

La gente tiende a olvidar hasta qué punto el último Gobierno republicano también se caracterizó por el amiguismo, el nombramiento de personas poco cualificadas pero bien conectadas para ocupar cargos clave. No fue tan exagerado como lo que sucede ahora, pero resultó sorprendente en aquel momento. ¿Recuerdan lo de “Brownie, estás haciendo un trabajo magnífico”? Y causó daños muy reales.

En concreto, si quieren hacerse una idea de a qué podría parecerse el mandato de Trump, piensen en la chapucera ocupación de Irak. No se quiso contar con gente que sabía algo sobre cómo reconstruir un país; los leales al partido —y los especuladores empresariales— ocuparon su lugar. Existe hasta un vínculo poco conocido: el hermano de Betsy DeVos, Erik Prince, fundó Blackwater, el equipo de mercenarios que, entre otras cosas, contribuyó a desestabilizar Irak al disparar a una multitud de civiles.

Ahora, las condiciones que imperaban en Irak —ideología ciega, desdén por la experiencia profesional, total ausencia de respeto a las normas éticas— han llegado a Estados Unidos, pero de una forma mucho más acusada.

¿Y qué pasará cuando nos enfrentemos a una crisis? Recuerden, el Katrina fue el acontecimiento que, al final, expuso a la vista de todos el amiguismo de la época de Bush.

Las crisis, de la clase que sean, acaban llegándoles a todos los presidentes. Y parece especialmente probable que se produzcan, teniendo en cuenta el equipo entrante y sus aliados en el Congreso: dadas las prioridades manifiestas de las personas que están a punto de asumir el poder, es muy probable que seamos testigos del hundimiento de la asistencia sanitaria, de una guerra comercial y de un pulso militar con China, durante el próximo año sin ir más lejos.

Pero incluso si, de algún modo, esquivásemos esos peligros, siempre pasan cosas. Tal vez haya una nueva crisis económica, propiciada por las prisas por suprimir la regulación financiera. Podría producirse una crisis en el extranjero, por ejemplo por una imprudencia de Vladimir, el gran amigo de Trump, en los países bálticos. Quizás sea algo que ni siquiera imaginamos. ¿Qué pasará entonces?

Las crisis reales requieren soluciones reales. No se pueden resolver con un tuit ingenioso, ni haciendo que nuestros amigos del FBI o del Kremlin filtren a los medios de comunicación historias que desvíen la atención de nuestros problemas. Lo que exige la situación es gente experta y sensata en puestos de autoridad.

Pero, por lo que sabemos, en el nuevo Gobierno no habrá casi nadie que encaje en esa descripción, puede que a excepción del recién nombrado secretario de Defensa (cuyo apodo casualmente es “Perro Loco”).

Así que ahí lo tienen: un Gobierno cuya corrupción no tiene precedentes, y además sin ninguna preparación para gobernar. Va a ser tremendo, permítanme que les diga.

PAUL KRUGMAN ES PREMIO NOBEL DE ECONOMÍA.

© THE NEW YORK TIMES COMPANY, 2016

TRADUCCIÓN DE NEWS CLIPS.

sábado, 21 de enero de 2017

Las primeras 40 toneladas de carbón vegetal cubano rumbo a Estados Unidos


Unas 40 toneladas de carbón vegetal artesanal “Roturado de Marabú”, fueron embarcadas hoy por la Terminal de Contenedores del Mariel con destino al Puerto Everglades, Florida, Estados Unidos, informó Cubaexport.

Esta exportación de dos mil 526 sacos de ese producto, ubicados en dos contenedores, se efectuó en la motonave K-Storm, de la Compañía Crowley Latin America Services, comunicó ademá la directora general de esa empresa, Isabel O’Reilly Caña.

El importe de la venta, que asciende a 16 mil 800 dólares, fue recibido en nuestra cuenta en el BICSA S.A, anticipado al embarque, precisó O’Reilly Caña.

Agregó que el llenado de los contenedores se realizó en el Asentamiento Jocuma perteneciente al municipio de Aguada, provincia de Cienfuegos, donde se benefició el carbón.

Esta exportación es resultado de un contrato de compraventa internacional firmado en La Habana el 5 de este mes entre Cubaexport y la compañía estadounidense Coabana Trading LLc.

Se trata de la primera exportación de un producto cubano al país norteño en más de medio siglo, destacaron en la rúbrica del documento.

En aquella ocasión, en representación de Coabana Trading LLc, Scott de Gilbert, de Gilbert LLp y director ejecutivo de Reneo Consulting LLc., destacó que la firma del contrato representa un “eslabón en el puente que empalmará los vínculos entre Cuba y Estados Unidos”.

Indicó además sobre la importancia del acuerdo que este “va más allá de ese producto inicial -el carbón vegetal-, pues podrían sumarse más adelante la miel y el café”.

El carbón vegetal de marabú, considerado entre los mejores del mundo por su alto poder calórico y energético, se produce en hornos artesanales de manera natural, usando como materia prima el residual de maderas aserradas y residuos leñosos de las áreas de la tala, por lo que no constituye causa de deforestación.

(Con información de PL)

La despolitización de lo político: la frivolidad del supuesto futuro sin trabajo

Vicenç Navarro, Público

Existe hoy un debate en EEUU que tiene gran relevancia también para España. Tiene que ver con las causas del elevado deterioro del mercado de trabajo estadounidense y, muy en particular, del descenso en la capacidad adquisitiva de la población, consecuencia de la disminución de los salarios y de la pérdida de ocupación.

Para entender la importancia e intensidad de este debate, hay que ser consciente de que el establishment político-mediático estadounidense está en estado de shock, pues no se esperaban la derrota de la candidata demócrata, la Sra. Hillary Clinton, y, todavía menos, la victoria del candidato republicano, el Sr. Donald Trump, al cual siempre consideraron como un candidato con escasas posibilidades de éxito debido a estar fuera de los cánones de lo que un candidato deber ser y/o debe parecer. Su comportamiento teatral, sin embargo, atrajo gran atención mediática, garantizándole una gran exposición, que hábilmente utilizó para desacreditar al establishment político federal y a la mayoría de los grandes medios de comunicación, tarea relativamente fácil de realizar, pues tales establishments políticos y mediáticos eran ya altamente impopulares entre la mayoría de las clases populares. Una situación semejante ocurre en España, donde la mayoría de la población no cree que las instituciones llamadas representativas les representen, y la mayoría de la población considera a los grandes medios no creíbles en su presentación de la realidad política del país (he documentado en artículos anteriores la evidencia que apoya tal observación).

En realidad, solo dos candidatos transmitieron el hartazgo y rechazo de las clases populares hacia los mencionados establishments. Uno fue el candidato del Partido Demócrata, el socialista Bernie Sanders, y el otro el candidato del Partido Republicano, Donald Trump, de la ultraderecha estadounidense. Era obvio que, de los dos, el más temido por la estructura de poder económico y financiero del país, y por lo tanto también por el establishment político-mediático del país, era Bernie Sanders, pues era él el que tenía un análisis más certero de las raíces del problema que afectaba a las clases populares (el maridaje entre el poder financiero y económico, por un lado, y las instituciones representativas, por el otro, vehiculado por un sistema electoral profundamente antidemocrático, que requería, para cambiarlo, una revolución política). La gran mayoría de las encuestas mostraban que el candidato Bernie Sanders podría haber ganado las elecciones si su adversario hubiera sido Donald Trump. Pero, repito, el enemigo número uno para el establishment político-mediático estadounidense era Sanders, y fue tal establishment el que se movilizó para destruirlo. Trump, sin embargo, aun cuando no contó con la simpatía de los medios, no fue considerado como una amenaza. Los medios lo ridiculizaron. Era, después de todo, un hombre del establishment financiero, gran defensor del sistema capitalista estadounidense, vulnerable al ridículo debido a su comportamiento teatral (y muy efectivo). Los medios nunca consideraron que pudiera ganar, y su atención hacia él derivaba del aspecto novedoso, escandaloso e irreverente. Pero casi nunca lo tomaron en serio, hasta el final, cuando se vio que podría ganar.


¿Cómo está ahora respondiendo el establishment político-mediático estadounidense al resultado de las elecciones?El establishment político-mediático nunca aceptó que hubiera razones para que grandes sectores de la población le rechazaran, pues la economía –según tal establishment- estaba yendo muy bien. El economista, Premio Nobel y articulista del New York Times, Paul Krugman era y continúa siendo uno de los mayores proponentes de esta postura. Esta lectura se basaba, sin embargo, en la elección equivocada de los indicadores escogidos para definir la eficiencia y eficacia de la economía, tales como la tasa de crecimiento económico o la tasa de paro del país. Indicadores más sensibles del bienestar económico, como la renta de las familias, mostraban y continúan mostrando el notable descenso de dichas rentas familiares y el crecimiento muy notable del endeudamiento de las familias. En España el establishment político-mediático también asume un mejoramiento de la economía, mostrando como indicadores de tal mejoramiento el crecimiento económico y el descenso del desempleo, sin tener en cuenta el enorme deterioro del mercado de trabajo.

La evidencia del deterioro del mercado de trabajo, sin embargo, era tan manifiesta en EEUU que el argumentario cambió, apareciendo razonamientos que intentaban despolitizar la explicación del deterioro del mercado de trabajo y negando que tal deterioro se debiera a las políticas públicas neoliberales realizadas desde los años ochenta tanto por gobiernos republicanos (Reagan, Bush padre y Bush hijo) como por gobiernos demócratas (Clinton y Obama), que sistemáticamente han favorecido a las rentas de los propietarios y gestores de las grandes corporaciones estadounidenses transnacionales (lo que en EEUU se llama la clase corporativa) a costa del mundo del trabajo. Los responsables de la aplicación de tales políticas niegan (con la ayuda de los medios y de gran parte de los think tanks próximos al mundo del capital financiero) que fueran éstas las causas, atribuyendo tal deterioro (que, por fin, han admitido que existía) a los cambios tecnológicos como la robótica, que ha eliminado millones de puestos de trabajo, responsable del descenso de las rentas del trabajo. Como ejemplo, ponen el descenso del número de trabajadores en el sector manufacturero. La introducción de la robótica en los sectores industriales se presenta como la causa del deterioro del mercado de trabajo, con un descenso del número de puestos de trabajo, una disminución de los salarios y de los beneficios sociales, y un bajón de la calidad de vida, presentándose este deterioro como los “costes del progreso industrial”.


La falacia de tal argumentoEsta explicación ha adquirido una enorme visibilidad mediática y es parte del mensaje de que veremos un “futuro sin trabajo”, resultado de la revolución tecnológica, incluida la robótica. Respondiendo a esta avalancha ideológica, Dean Baker, codirector del famoso y prestigioso Center for Economic and Policy Research de Washington, EEUU, ha ido publicando a lo largo del año pasado una serie de trabajos que contienen una crítica devastadora de los argumentos que atribuyen el deterioro del mercado de trabajo predominantemente a los cambios tecnológicos. Señala lo que otros autores también han señalado previa y repetidamente. Si los cambios tecnológicos fueran responsables de tal descenso de la ocupación, tal descenso tendría que haber ido acompañado de un aumento de la productividad. Si en una empresa hay dos trabajadores y, resultado de la introducción de una nueva tecnología, solo hace falta un trabajador en lugar de dos para producir el mismo trabajo, ello quiere decir que la productividad de cada trabajador ha aumentado (en realidad, doblado), haciendo innecesario a uno de ellos. El cambio tecnológico, pues, si hubiera sido la causa del descenso del número de puestos de trabajo tenía que haberse traducido en un aumento de la productividad.

Pues bien, el número de trabajadores de la manufactura en EEUU ha ido disminuyendo y, sin embargo, la productividad, como promedio, no ha variado. Dean Baker muestra como la tasa de crecimiento de la productividad ha variado muy poco en la mayoría del periodo entre 1973 y la primera década del siglo XXI. No puede, por lo tanto, atribuirse el descenso de la población que trabaja en la manufactura a cambios en la productividad (y, por lo tanto, a cambios tecnológicos). Dean Baker señala, por ejemplo, que una de las causas más claras del descenso de puestos de trabajo es el cambio del cuadro exportaciones-importaciones en el sector manufacturero. Cuando las exportaciones en tal sector bajaban y las importaciones subían, sí que se ve que baja el empleo en la manufactura. Y ahí es donde aparecen las causas políticas, pues estas variaciones de comercio exterior están causadas, en gran parte, por los Tratados de Libre Comercio, que sistemáticamente han favorecido a las grandes empresas transnacionales a costa de la clase trabajadora. En realidad, gran parte de las importaciones son de productos de empresas manufactureras estadounidenses o de otras nacionalidades que producen para el mercado de EEUU, pero que se han desplazado a otros países (China o México) en busca de salarios más bajos y condiciones de trabajo peores que las existentes en EEUU. Y de ahí se explica la animosidad de los barrios obreros de los Estados donde la manufactura se concentraba, como Míchigan, Pensilvania, Ohio y Wisconsin, que habían votado demócrata siempre (incluido al candidato Obama en el 2008) pero que este año votaron al candidato Trump, puesto que este (y, todavía más, Sanders) había denunciado los Tratados de Libre Comercio. Vayan a ver dichos barrios y verán los resultados de estos Tratados, como el NAFTA (el tratado entre EEUU, Canadá y México).

Pero el impacto de los Tratados de Libre Comercio es mucho mayor que el producido por el desplazamiento de las fábricas y sus puestos de trabajo previamente localizados en el territorio de EEUU a otro país. En tal desplazamiento se pierden puestos de trabajo estadounidenses, pero el mayor impacto de este traslado no es solo el traslado en sí, sino el miedo y temor que se esparce entre todos los trabajadores del sector manufacturero, pues la amenaza, por parte del empresario, de irse a otros países y cerrar el lugar de trabajo es una amenaza constante, amenaza que es cada vez más real como consecuencia del enorme debilitamiento de los sindicatos, consecuencia, de nuevo, de leyes y normas antisindicales, aprobadas por los gobiernos tanto republicanos como demócratas y tanto a nivel federal como a nivel estatal (que quiere decir de los Estados autonómicos).


La introducción de la variable tecnológica es una variable políticaEste intento de despolitizar lo que es profundamente político aparece también en la promoción (por parte de los establishments político-mediáticos) del argumento de que la revolución tecnológica nos está llevando a un futuro sin trabajo, olvidando que lo importante no es la revolución tecnológica en sí, sino el tipo, orientación y modo de aplicación de dicha revolución. El mundo del futuro, como el mundo del presente, será lo que las relaciones de poder (sobre todo de clase social) determinen. Hoy, como resultado del enorme dominio del mundo del capital en la configuración de la forma y utilización de los cambios tecnológicos, el mundo del trabajo está siendo debilitado enormemente, utilizando dicho capital la revolución tecnológica para debilitar más y más a este mundo.

Si las relaciones de poder cambiaran, con el mundo del trabajo en control del desarrollo tecnológico (tanto en su contenido como en su puesta en marcha) tal desarrollo podría orientarse en otras direcciones favorables a la mayoría de las clases populares, facilitando la eliminación del trabajo indeseado, la reducción del tiempo de trabajo (el crecimiento de la productividad ocurrido en los últimos 50 años permitiría una reducción muy notable del 30% de su tiempo) y su mejor distribución, así como la notable expansión de puestos de trabajo en las áreas sociales (como sanidad, educación, servicios sociales, vivienda, cuidado de la infancia y ancianidad, entre otros) y energéticas, estableciendo nuevas formas de energía y cambios en el sistema productivo. Las necesidades en estos sectores son enormes, necesidades que hoy están muy desatendidas, realidad que es especialmente acentuada en países donde tal mundo del trabajo es débil, como en el sur de Europa, incluyendo España.

Si en España el porcentaje de la población adulta que trabaja en tales servicios públicos del Estado del Bienestar (uno de los más bajos de la UE-15) fuera semejante al de Suecia, este país tendría unos 3,5 millones más de puestos de trabajo, reduciéndose significativamente el desempleo. El hecho de que en Suecia sea un adulto de cada cinco y en España sea uno de cada diez tiene, única y exclusivamente, la explicación de que en Suecia el mundo del trabajo es mucho más fuerte y tiene mayor influencia sobre el Estado que no en el sur de Europa. Suecia tiene mayor desarrollo tecnológico que no España, y en cambio produce mucho más empleo. Como ocurre en prácticamente todos los supuestos problemas económicos, las variables políticas (y no las tecnológicas o económicas) son las determinantes. El futuro dependerá de quién ejerce mayor poder sobre las instituciones políticas, financieras, económicas y mediáticas. Si continúa siendo el mundo del capital, el bienestar de las clases populares (que son la mayoría de la población) continuará descendiendo, alcanzando límites que nos retrotraería a etapas anteriores. Los años de vida de un trabajador estadounidense han ido disminuyendo, y enfermedades que se creía que habían desaparecido en el mundo capitalista desarrollado han reaparecido de nuevo. Son decisiones políticas, no desarrollos tecnológicos, las que están creando está situación. Qué tecnología crear y para qué usos emplearla viene definido por el grupo o clase social que la controla. Así de claro.

viernes, 20 de enero de 2017

Incertidumbre trumpiana

Joseph E. Stiglitz, recipient of the Nobel Memorial Prize in Economic Sciences in 2001 and the John Bates Clark Medal in 1979, is University Professor at Columbia University, Co-Chair of the High-Level Expert Group on the Measurement of Economic Performance and Social Progress at the OECD, and Chief Economist of the Roosevelt Institute. A former senior vice president and chief economist of the World Bank and chair of the US president’s Council of Economic Advisers under Bill Clinton, in 2000 he founded the Initiative for Policy Dialogue, a think tank on international development based at Columbia University. His most recent book is The Euro: How a Common Currency Threatens the Future of Europe.


NUEVA YORK – Cada enero trato de elaborar un pronóstico para el año que comienza. Los pronósticos económicos son notoriamente difíciles de realizar; pero, a pesar de la verdad expresada en la solicitud de Harry Truman cuando pidió un economista que tenga un solo brazo (quien, por lo tanto, estaría incapacitado para decir “en contrapartida, en la otra mano”), mi récord ha sido verosímil.

Durante los últimos años, predije correctamente que, en ausencia de estímulos fiscales más fuertes (que no eran inminentes ni en Europa ni en Estados Unidos), la recuperación de la Gran Recesión del año 2008 sería lenta. Para elaborar estas predicciones, deposité mi confianza más en el análisis de las fuerzas económicas subyacentes que en modelos econométricos complejos.

Por ejemplo, a comienzos del año 2016, parecía estar claro que era poco probable que las deficiencias de la demanda agregada a nivel mundial, que se habían manifestado durante los últimos años, fuesen a cambiar drásticamente. Por lo tanto, pensé que los pronosticadores de una recuperación más fuerte estaban mirando el mundo a través de cristales de color rosa. La evolución de la economía se desarrolló en gran manera tal como yo pronostiqué que ocurriría.

La situación fue distinta con respecto a los acontecimientos políticos del año 2016. Estuve escribiendo durante años sobre que a menos que se abordase la creciente desigualdad – especialmente en EE.UU., pero también en muchos países de todo el mundo – iban a haber consecuencias políticas. Pero la desigualdad continuó empeorando – y se obtuvieron datos llamativos que mostraron que la esperanza de vida promedio en EE.UU. estaba en disminución.

Estos resultados fueron presagiados por un estudio realizado el año pasado por Anne Case y Angus Deaton, quienes demostraron que la esperanza de vida estaba en disminución para grandes segmentos de la población – incluyendo para los denominados hombres estadounidenses enojados del Cinturón de Óxido.

Sin embargo, ya que los ingresos del 90% de la población en la parte inferior de la distribución de ingresos estuvieron estancados durante cerca de un tercio de siglo (y disminuyendo para una proporción significativa de ese grupo), los datos de salud simplemente confirmaron que las cosas no iban bien para las grandes segmentos del país. Y, si bien Estados Unidos pudiese estar situado en la posición más extrema de dicha tendencia, las cosas no iban mucho mejor en otros lugares.

Aun así, si bien parecía estar claro que se tendrían consecuencias políticas, su forma y el momento en el que irían a ocurrir era mucho menos evidentes. ¿Por qué la reacción en Estados Unidos llegó justo cuando la economía parecía estar mejorando, en lugar de llegar antes? ¿Y por qué se manifestó con un desplazamiento atropellado hacia la derecha? Al fin de cuentas, fueron los Republicanos quienes bloquearon la asistencia a aquellos que perdían sus empleos como resultado de la globalización que los empujaban incesantemente. Fueron los Republicanos quienes, en 26 Estados, se negaron a permitir la expansión de Medicaid, y de este modo negaron acceso al seguro de salud a los que estaban en la parte más baja de la distribución de ingresos. Y, ¿por qué el vencedor fue alguien que se ganaba la vida usufructuando de los demás, alguien que admitió abiertamente que no pagaba su parte justa de impuestos e hizo que la evasión fiscal sea un motivo de orgullo?

Donald Trump comprendió el espíritu de la época: las cosas no iban bien, y muchos votantes querían un cambio. Ahora lo obtendrán: nada se hará de la forma acostumbrada. Sin embargo, rara vez ha habido más incertidumbre. Las políticas que Trump seguirá siguen siendo desconocidas, por no lo que no se puede decir nada sobre si serán exitosas o sobre cuáles serán las consecuencias que conllevarán.

Trump parece estar empeñado en sostener una guerra comercial. Pero, ¿cómo responderán China y México? Trump puede entender que lo que él propone violará las reglas de la Organización Mundial del Comercio, pero también puede que sepa que la OMC se demorará bastante antes de pronunciarse en su contra. Y, para ese entonces, puede que la cuenta de comercio de EE.UU. ya se haya reequilibrado.

Pero dos partes pueden jugar ese mismo juego: China puede tomar acciones similares, aunque es probable que su respuesta sea más sutil. Si se produjera una guerra comercial, ¿qué pasaría?

Trump puede tener razones que le lleven a pensar que podría ganar; después de todo, China es más dependiente de las exportaciones a Estados Unidos que Estados Unidos de las exportaciones a China, lo que otorga a EE.UU. una ventaja. Pero una guerra comercial no es un juego de suma cero. Estados Unidos pierde también. China puede ser más eficaz en apuntar sus represalias para causar dolor político agudo. Y, los chinos pueden estar en una mejor posición para responder a los intentos estadounidenses de infligirles dolor de la que Estados Unidos está para responder al dolor que China podría infligir a los estadounidenses. Nadie puede adivinar con certeza quién puede soportar mejor el dolor. ¿Será Estados Unidos, donde los ciudadanos comunes ya han sufrido por tanto tiempo, o será China, que, a pesar de los tiempos difíciles, ha logrado generar un crecimiento superior al 6%?

En términos más generales, la agenda Republicana/de Trump, con sus recortes de impuestos aún más inclinados hacia favorecer a los ricos que la receta estándar del Partido Republicano supondría, se basa en la idea de la prosperidad por goteo – una continuación de la economía de la oferta de la era Reagan, misma que nunca funcionó en los hechos. Una retórica candente, o unos tweets delirantes a las tres de la madrugada, puede que alivien la cólera de aquellos que fueron dejados atrás por la revolución de Reagan, por lo menos por un tiempo. Pero, ¿por cuánto tiempo? Y, en ese momento, ¿qué pasará?

A Trump le gustaría derogar las leyes básicas de la economía, a medida que emprenda su propia versión de la economía del vudú. Pero, no puede. No obstante, a medida que la economía más grande del mundo lidere el camino hacia aguas políticas inexploradas durante el año 2017 y los años venideros, sería temerario que un mero mortal intentara realizar un pronóstico, aparte de indicar lo obvio: casi con seguridad se puede decir que las aguas serán turbulentas, y muchas – si no la mayoría – de las naves con eruditos que naveguen por las mismas naufragarán durante el viaje.

Traducción del inglés por Rocío L. Barrientos.

Trump firma orden ejecutiva para que agencias federales reduzcan carga financiera de Obamacare


Publicado: 21 ene 2017 00:29 GMT | Última actualización: 21 ene 2017 00:55 GMT

Trump ha firmado orden ejecutiva para que agencias federales reduzcan carga financiera de Obamacare, informa AP.

Trump firma orden ejecutiva para que agencias federales reduzcan carga financiera de Obamacare
Jonathan Ernst Reuters

De acuerdo con el decreto sobre la salud pública, firmado por el presidente, las instituciones deberían "reducir la regulación" a la espera de la abolición de la reforma, introducida hace seis años.
Anteriormente el vicepresidente electo del país, Mike Pence, había declarado que la primera medida del presidente Trump, tras asumir el cargo, sería revocar el programa 'Obamacare', impulsado por su predecesor, Barack Obama, en el marco de la reforma sanitaria.
Trump, por su parte, afirmó que no habrá período intermedio entre la cancelación del programa y su reemplazo. "Vamos a hacerlo simultáneamente. Será un gran sistema de atención sanitaria por mucho menos dinero", destacó.
Además, la Casa Blanca en un futuro próximo enviará a los Ministerios un memorándum con el fin de congelar la introducción de nuevas normas para la regulación de la economía aprobadas por el gabinete de Obama, de acuerdo con las promesas de la campaña de Trump.

Distinguen labor científica de profesionales de la rama económica y contable


La entrega de los premios por la Obra de la vida Carlos Rafael Rodríguez en Economía, Contabilidad y Auditoría, del 2016, más otros reconocimientos al trabajo científico del año recién concluido, constituye una manera muy especial de que la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC) distinga a sus profesionales más connotados y con una labor muy relevante.

Al acto de homenaje, efectuado en la sede del Instituto Superior de Relaciones Internacionales (ISRI) en la capital cubana, asistieron destacadas personalidades y dirigentes del país, quienes encomiaron la labor de los artífices de la economía, y los convocaron a tomar parte activa en el proceso de renovación del modelo de desarrollo cubano con plena vocación socialista y marcadamente sostenible.

La vicepresidenta del Consejo de Estado y Contralora General de la República, Gladys Bejerano, entregó el galardón por la obra de la vida en Auditoría el destacado investigador Eusebio Espinosa, de Sancti Spíritus; en tanto en la categoría de Economía lo recibió la académica Oneida Álvarez, con más de cuatro décadas de aportes a la docencia en la Educación Superior. En Contabilidad, la premiada fue la doctora en Ciencias Ana Fernández Andrés, profesora consultante en la Universidad de Camagüey.

Para ensalzar la labor científica del año concluido, se entregaron el Premio Raúl León Torras al granmense Claudio Arias Salazar, por su obra La comercialización agropecuaria en Cuba en los últimos 10 años. Aciertos y desaciertos; mientras el lauro Abel Santamaría Cuadrado se confirió a Héctor Rodríguez Pérez, Ana Fernández Andrés y Ana de Dios Martínez, de la provincia de Camagüey, por su texto sobre Indicadores de gestión financiera presupuestaria. 

También resultaron distinguidos Yumaisi González Ochoa, Abel Sarduy e Iván Santos, de la provincia Villa Clara, con el premio Regino Boti León, por el trabajo Análisis histórico-contable de la Real Hacienda en Cuba colonial. La Caja Real de la Villa de Santa Clara (1689-1831), el cual se otorga por primera vez.

El premio Regino Boti León, de Historia Económica, se confiere a aquel resultado de investigación más destacado en un año, por su rigor y novedad científica, pertinencia social en el actual contexto nacional y aporte al conocimiento.

Al resumir el acto de homenaje, René Hernández Castellanos, viceministro de Economía y Planificación, felicitó a los laureados y nominados, de quienes destacó los méritos laborales y la rica trayectoria profesional y política que reúnen, lo cual se revierte en el quehacer de las instituciones y organismos que ellos representan

Llamó a contribuir al cumplimiento de los planes técnico- productivos de la nueva etapa de trabajo en la que los economistas pueden y deben aportar mucho, al sumarse activamente a las complejas tareas para lograr en 2017 un repunte del Producto Interno Bruto en torno al 2 %, en medio de tanta incertidumbre por la crisis multifacética global, entre otros factores adversos.

En ese sentido instó a un mayor esfuerzo con el fin de movilizar todas las reservas de ahorro y eficiencia de las fuerzas productivas con que cuenta la nación en su afán de optimizar recursos de todo tipo para consolidar el proceso de actualización del modelo económico cubano a partir de una efectiva implementación de los Lineamientos y con las miras puestas en el plan hasta 2030.

“Para ello –dijo- hay que enfrentar los obstáculos y desafíos que interfieren en el avance socioeconómico del país, con el aporte colectivo de una agrupación de vanguardia como lo ha sido siempre la ANEC, a lo largo de la historia revolucionaria nacional.”