lunes, 24 de abril de 2017

Inversiones en Ciego de Ávila buscan bienestar de sus pobladores (+Infografía)

Panel solar foto de Pastor
El proceso inversionista de 2017 en Ciego de Ávila está dirigido a las actividades que sustituyan importaciones, mejoren la calidad de vida de sus pobladores y minimicen los efectos de la sequía a la economía y a toda la sociedad.

Según un informe del Consejo de la Administración provincial, el plan de este año, superior al del anterior en un 14 por ciento, asciende a 380 millones de pesos.
Entre las acciones que se realizan en el territorio está la instalación de paneles solares fotovoltaicos a 200 hogares de los 1 019 alejados de la red nacional en Ciego de Ávila .
Marialina Herrera Riera, especialista principal en Inversiones de la Empresa Eléctrica avileña, informó que se labora en una primera fase de instalación de esa tecnología, previa coordinación de prioridades con los gobiernos locales.
Sembradora Tres María La Cuba 1
Precisó que el kit está compuesto por un panel fotovoltaico de 250 watt, soporte para su instalación de forma orientada, juegos de cable para su conexión a la caja de distribución, regulador de carga solar, inversor si-nusoidal, batería sellada libre de mantenimiento y cuatro lámparas.

Esta máquina brasileña multipropósito, que va desde preparar el suelo hasta el sembrado, realiza el trabajo de varias decenas de hombres
En la medida que entren los recursos empezaremos con una segunda etapa en la que otras 364 nuevas viviendas recibirán luz eléctrica con los paneles solares, enfatizó Herrera Riera.
También se trabaja en el montaje de dos parques fotovoltaicos, uno en el municipio de Chambas, que tendrá una capacidad de generación de cinco megawatt, y otro en el Consejo Popular de Ceballos de 4,4 megawatt.
La Empresa Azucarera instalará sistemas de tratamiento de residuales en los ingenios Enrique Varona y Primero de Enero, y adquirirá equipamiento tecnológico y sistemas de riego y drenaje.
materiales contructivos
Como parte de las medidas puestas en práctica para minimizar los efectos de la sequía en la provincia, el sector de Recursos Hidráulicos instala metrocontadores en las viviendas y agiliza labores de reparación en el canal magistral Zaza para eliminar pérdidas importantes de agua.

Materiales de la Construcción apoya obras priorizadas
Pedro Gómez Zamora, director de la Unidad Empresarial de Base (UEB) Centro-Este, perteneciente a la Empresa de Servicios Ingenieros DIP Trasvase, en Ciego de Ávila, manifestó que el objetivo es frenar el deterioro en esa obra hidráulica para incorporar el vital líquido al beneficio de los suelos avileños.
Actualmente se reviste con hormigón proyectado un kilómetro del conducto y limpian los canales de drenaje vinculados a esa área, acotó Gómez Zamora.
Otras inversiones están relacionadas con la terminación de 167 viviendas, y el mejoramiento en la infraestructura de las principales instalaciones médicas, tales como los hospitales de la capital provincial y de la ciudad de Morón.
grafico inversiones 1

Escenarios económicos: posibles trayectorias

Por Pedro Monreal, El Estado como tal

El estado actual del modelo económico cubano –centralizado, con bajo crecimiento y con probable alta desigualdad- pudiera transformarse siguiendo trayectorias diferentes. Estas incluyen desde la posibilidad de un relativo atasco del modelo actual hasta un tránsito hasta el modelo anhelado oficialmente: una economía próspera con dirección centralmente planificada. Existen, entre esos dos casos, otras posibles configuraciones futuras del modelo.
En el texto anterior, se habían definido las dos incertidumbres críticas que se adoptarían como los ejes de una posible matriz de escenarios: el grado de predominio estatal en la regulación y el crecimiento inclusivo.
Chart Escenarios y variables
Corresponde ahora identificar los posibles escenarios que pudieran representarse en cada uno de los cuatro cuadrantes definidos por el cruzamiento de los ejes de las dos incertidumbres críticas.
Debo aclarar que lo que se presenta a continuación presenta dos limitaciones importantes. En primer lugar, como he dicho anteriormente, el ejercicio de escenarios debe ser realizado de manera colectiva, involucrando varios expertos, de manera que lo que se expone a continuación no debe ser entendido en modo algunos como un ejercicio cabal de escenarios sino simplemente como una reflexión a modo de ilustración.
En segundo lugar, la exploración de escenarios adopta aquí el marco restringido de escenarios socialistas. Es decir, no se han considerado otros escenarios posibles que pudieran representar un cambio radical de modelo. El futuro no es predecible y, con independencia de nuestras preferencias, pudieran identificarse escenarios no socialistas. De hecho, un ejercicio amplio de escenarios debería considerarlos. La razón para que se haya adoptado aquí un enfoque restringido es que este texto se propone básicamente ilustrar situaciones que pudieran tener una relevancia directa para los debates que se hacen el país sobre la reforma económica.
El grafico siguiente identifica cuatro posibles escenarios:
Escenarios variante 0
Escenario inercial: modelo actual, con combinación de un alto grado de predominio estatal en la regulación y bajo crecimiento inclusivo, con alto índice de desigualdad y con escaso crecimiento económico.
Escenario preferido: situación que expresa la preferencia oficial identificada en los documentos de la “actualización” y el plan de desarrollo hasta 2030. Se trata de un modelo donde “el sistema de dirección planificada de la economía tiene en cuenta la vigencia de las relaciones de mercado, regula el accionar de sus leyes y limita los espacios de su actuación, de modo que las leyes del mercado no ejercen el papel rector del Modelo” (párrafo 211 del documento de la “actualización”). Es decir, un modelo esencialmente centralizado, pero que ofrece un margen instrumental al mercado.
Escenario indeseable: situación que refleja un estado de desazón generalizada respecto a la posibilidad de un futuro sin prosperidad económica y con desigualdad, a la que se agrega la posible primacía de mecanismos de mercado. En su variante extrema, pudiera degenerar en una reproducción de la fase más aguda del llamado periodo especial.
Escenario aceptable: Sería un entorno de crecimiento inclusivo, con elevada aceptación generalizada. El calificativo de aceptable se refiere aquí a una situación “sub-óptima” respecto a la visión oficial expresada en los documentos de la “actualización” y del plan de desarrollo hasta 2030. El grado de predominio estatal en la regulación seria notablemente menor que el que pudiera corresponder a un “sistema de dirección” con una fuerte función rectora. Se caracterizaría por un peso relativamente elevado del mercado en funciones claves como la asignación de recursos y la fijación de precios. Un posible punto de referencia consistiría en asumir que en este cuadrante la planificación centralizada decide el 50 por ciento, o menos, de la inversión total del país.
En este cuadrante quizás tiene sentido reflejar dos sub-escenarios. Uno más próximo a un grado relativamente alto de predominio estatal de la regulación, en el contexto del cuadrante, al cual le he llamado “socialismo próspero con mercado”, que es un término que ha sido utilizado por algunos economistas cubanos, específicamente por la Dra. Margarita Garcia Ravelo.
En ese sub-escenario se asume que “el mercado no será el mecanismo de asignación de los recursos por excelencia, pero sí comenzará gradualmente a influir en tales determinaciones, y contribuirá al cumplimiento del Plan”. Aunque pudiera pensarse que es similar a lo planteado en el documento de la “actualización”, en mi modesta opinión existe una diferencia. Mientras que el texto de la “actualización” pone el acento en los límites dentro de los que debe funcionar el mercado, la formulación de “socialismo con mercado”, reconoce el papel subordinado del mercado, pero proyecta una visión más positiva respecto a la función del mercado. En cualquier caso, es mi interpretación personal del asunto.
Al segundo sub-escenario le he llamado “socialismo próspero de mercado”. Esencialmente pudiera ser considerado como una variante de lo que desde ya hace algún tiempo ha sido adoptado como modelo socialista en China, donde el mercado funciona “como mecanismo central de asignación de recursos” (ver texto de Margarita Garcia Ravelo). No expreso aquí un juicio sobre el modelo chino, y mucho menos sugiero su adopción en Cuba. Simplemente lo he mencionado para facilitar la comprensión de las características de este sub-escenario.
¿Cuáles serían las posibles trayectorias que deberían considerarse con vistas a informar el diseño de estrategias?
Sugiero adoptar tres grupos de trayectorias:
  1. Trayectorias que debe ser evitadas a toda costa: En este caso sería cualquier trayectoria que pudiera conducir desde el escenario “inercial” hacia el escenario “indeseable”. Significaría el desplazamiento desde un cuadrante “malo” a uno peor.
  2. Trayectorias de conservación: Son las trayectorias que pudieran conducir desde la situación actual hacia el escenario “inercial”. Se producen transformaciones que, sin modificar sustancialmente el modelo, pudieran incluir adaptaciones mínimas que le permitiesen subsistir (resistir), quizás en espera de oportunidades más favorables para hacer una modificación más sustantiva del modelo. No implicaría un cambio de cuadrante.
  3. Trayectorias de transformación: Serian todas las trayectorias que culminan en los dos cuadrantes “buenos” desde una perspectiva de crecimiento inclusivo (escenario “preferido” y escenario “aceptable”). En principio pudieran identificarse tres trayectorias, señaladas en el grafico siguiente como:
  • Trayectoria 1: desde la situación actual hacia el escenario “preferido”, es decir, materialización de la “conceptualización” del modelo.
  • Trayectoria 2: desde la situación actual hacia el sub-escenario de “socialismo próspero con mercado”, con un grado de participación del mercado en la regulación que sería relativamente superior al que se asume en la “actualización”.
  • Trayectoria 3: desde la situación actual hacia el sub-escenario de “socialismo próspero de mercado”, que rebasaría considerablemente lo que asume hoy la “actualización” en materia de funciones del mercado.
Escenarios y trayectorias
¿Cuáles serían las implicaciones posibles de esos escenarios y trayectorias para el diseño de estrategias? Ese será el tema de una próxima nota.

domingo, 23 de abril de 2017

Crean sistema para cultivar peces y plantas en tu hogar


Investigadores de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) y de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT) han desarrollado un sistema que permite a familias de escasos recursos producir en seis meses hasta 120 kilogramos de peces, caracoles y acociles, además de 45 kilogramos de vegetales comestibles, como frijol, chile y cebollín.
ENVIADO POR: INNOVATICIAS.COM / RED / AGENCIAS, 

En México, una parte de la población carece de alimentos suficientes, nutritivos e inocuos para satisfacer sus necesidades energéticas diarias y preferencias alimentarias, ¿cómo contribuir a que sus condiciones de vida mejoren?

Investigadores de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) y de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT) han desarrollado un sistema que permite a familias de escasos recursos producir en seis meses hasta 120 kilogramos de peces, caracoles y acociles, además de 45 kilogramos de vegetales comestibles, como frijol, chile y cebollín.

Se trata del Sistema Acuapónico de Baja Intensidad (SABI) que combina las técnicas de acuacultura e hidroponía, una propuesta encaminada a disminuir la inseguridad alimentaria en Tabasco, pero que bien puede extenderse a todos los estados.

En el país, 46.2 por ciento de la población vive en condiciones de pobreza, según datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval). De los mexicanos que habitan zonas rurales, 45.5 por ciento vive en inseguridad alimentaria leve y 22.4 por ciento, en moderada; en tanto que, en ámbitos urbanos 40.6 por ciento tiene inseguridad alimentaria leve y 16.5 por ciento, moderada, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) 2012.

 
Este proyecto, con el que Fernando Iriarte Rodríguez busca doctorarse, es una estrategia de producción de alimentos en el traspatio de familias que habitan en zonas rurales o periurbanas, que les permite disponibilidad y acceso a productos frescos, inocuos y nutritivos de manera prolongada.

Es un sistema de bajo costo porque se integra por materiales de uso común en la industria de la construcción y reutiliza instrumentos, como botellas de PET para la instalación de macetas y contenedores plásticos industriales que son usados como filtros.  

Su operación requiere bajo consumo energético, pues se ayuda de una bomba magnética de mínimo consumo para generar la recirculación del agua. En tanto que es ambientalmente amigable, ya que el uso del vital líquido después del llenado es bajo y la descarga de sedimentos mínima, además de que emplea organismos acuáticos nativos con alto potencial acuícola, como el caracol y el acocil, y vegetales que forman parte de la cultura alimentaria de la entidad.

Fernando Iriarte Rodríguez, también profesor investigador de la UJAT, explica a la Agencia Informativa Conacyt que el proyecto surgió hace seis años con el desarrollo del prototipo ingenieril, el cual se ha ido perfeccionando y a la fecha seis sistemas se encuentran en operación en hogares de Villahermosa y en comunidades periurbanas, mientras que uno más está instalado en la sede de Ecosur, en Villahermosa.

¿Qué es la acuaponía?

Es una técnica de producción de especies acuáticas y vegetales inspirada en las técnicas que los aztecas utilizaban a través de las chinampas para aprovechar las excretas de peces y microalgas para nutrir los cultivos de maíz. 

Suma las cualidades de la acuacultura y la hidroponía a través de un sistema de recirculación del agua, para producir de manera sostenible alimentos de alto valor nutritivo, como fuente de proteínas (pescado), de vitaminas y minerales (chile, frijol, jitomate, frutas), con un valioso impacto social y económico a nivel local.

La producción acuapónica es una alternativa en México, donde el sector agrícola es el mayor consumidor de agua al utilizar 65 por ciento de agua dulce consumida en el país. Solo en 2011, 77 por ciento del total de las extracciones hídricas para usos consuntivos en México se destinó al sector agrícola con un consumo de 61.6 kilómetros cúbicos, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés).

Diversos estudios refieren que esta técnica reduce en 90 por ciento los requerimientos del vital líquido necesario para un cultivo normal de peces; representa una disminución significativa en los costos de cultivo de hortalizas sin que se utilicen grandes extensiones de tierra, pues permite el ahorro de hasta 45 por ciento en fertilizantes debido a que la producción de peces proporciona más de 80 por ciento de los elementos que las plantas necesitan para su desarrollo.

En tanto que los niveles de productividad son importantes, pues se ha documentado que por cada tonelada de pescado producida anualmente, se puede obtener hasta siete toneladas de algún cultivo vegetal.

Sin embargo, estos sistemas no están exentos de los riesgos que representan factores externos como la radiación solar, la temperatura y fenómenos naturales como ciclones y huracanes.

¿Cómo funciona?

La infraestructura de esta iniciativa tecnológica se compone de una tina (alberca), contenedores plásticos industriales, un sistema de tuberías de PVC y botellas de PET recicladas.

El SABI se llena con 15 metros cúbicos de agua, aproximadamente, que puede provenir de la llave, de lluvia o de un pozo, siempre que se sanitice en un sentido básico. Los primeros seres vivos que se siembran son los caracoles, a fin de que generen una flora bacteriana benéfica; tiempo después toca turno a las tilapias, en una proporción de un ejemplar del pez por cada dos caracoles; según lo que han experimentado, se pueden sembrar entre 250 y 350 ejemplares.

El agua sale de la tina a través de un drenaje hacia un primer contenedor, donde se sedimenta la materia orgánica, por procesos bioquímicos naturales, comienza a degradarse la urea y amonio a nitritos.

En un segundo contenedor se deposita un sustrato fabricado que fomenta la colonización por bacterias aerobias, del género Nitrosomona y Nitrobacter, que son las encargadas de hacer el cambio de nitritos a nitratos, debido a que los nitritos son tóxicos para los peces.

El agua que proviene del segundo contenedor es llevada al circuito de cultivo vegetal, que son las tuberías donde se ubican las macetas. En los sistemas implementados por los especialistas de la UJAT y de Ecosur, se colocan 144 macetas, siendo esta la cantidad mínima necesaria para eliminar los metabolitos de hasta 350 tilapias. Las raíces absorben todos los nutrientes del agua, que las hacen crecer produciendo frutos, follaje o semillas. En este proceso, el agua se libera de los metabolitos que pudieran ser perjudiciales para los peces, por la absorción de las raíces que, a su vez, son conservadas limpias gracias a la presencia de acociles.

 

Posteriormente, el agua llega a otro contenedor desde el que se bombea el agua a la tina donde habitan los peces, cerrando el circuito de circulación del agua.

“En este sistema, todos los organismos vivos tienen una función: las tilapias procesan el alimento balanceado produciendo materia orgánica que es consumida por los caracoles; estos la reducen en volumen; las bacterias del tanque sedimentador transforman esa materia a sales de nitrato; las plantas absorben dichas sales minerales; los acociles limpian las plantas al consumir y eliminar sus raíces; de esta manera, el agua proveniente del cultivo vegetal es biológicamente viable para finalmente ser bombeada al cultivo de tilapia”, explica el maestro Fernando Iriarte.

Modelo eficaz

A la fecha, seis familias tabasqueñas se benefician del SABI, actualmente todas lo tienen en operación. El valor agregado que ofrece este sistema —a diferencia de otros modelos que se han desarrollado en México y otras partes del mundo— es que es funcional desde hace casi tres años en el traspatio de los hogares.

A lo largo de este tiempo, Fernando Iriarte Rodríguez y su asesor de tesis, el doctor Manuel Mendoza Carranza —investigador de Ecosur— han validado el sistema, lo han instalado y acompañado a los usuarios en su operación durante los seis meses que dura el primer ciclo de producción.

“Los resultados, independientemente que se obtienen alimentos saludables, libres de toxinas, inocuos y que están siempre ahí, han mostrado beneficios como el incremento de la seguridad alimentaria de las familias, su empoderamiento al consumir alimentos que ellas mismas producen y la organización que tienen para hacerse cargo del sistema”, explica Fernando Iriarte.

Valor académico

El doctor Manuel Mendoza Carranza, investigador del Departamento de Ciencias de la Sustentabilidad de Ecosur, unidad Villahermosa, dice en entrevista que este proyecto tiene múltiples aportaciones desde el punto de vista académico.

En primera instancia, los resultados que está dando el trabajo permitirán que Fernando Iriarte obtenga el grado de doctor. La segunda es que aporta adecuaciones novedosas en su funcionamiento respecto a otros sistemas a nivel nacional e internacional, lo cual tendrá un fuerte impacto científico-tecnológico.

Señala que otra valía del sistema es su planteamiento económico y productivo. “El primer experimento que se hizo fue para validar su eficiencia, tanto de manejo como de la parte económica-productiva, resultando que los sistemas que tenemos instalados, casi todos tienen un comportamiento semejante, quiere decir que tenemos un sistema homogéneo y que desde el punto de vista científico está probando su eficiencia”, abunda.

Hasta el momento ya contemplan la elaboración de un par de artículos científicos, uno enfocado en las características técnicas del sistema, cuánto se siembra y se produce; y un análisis económico evaluando que si una persona invierte en la instalación del SABI en su hogar, en qué tiempo verá recuperada su inversión.

Adicionalmente, el SABI está probando que puede ser utilizado para sembrar más de 90 especies diferentes de plantas, entre ellas, tubérculos como rábano y ajo, de los cuales no se sabía que era posible producirlos por acuaponía.
Cabe señalar que está en trámite de patente como un modelo de utilidad entre Ecosur y los desarrolladores, con el fin de tener mayor seguridad y que el sistema y sus ventajas lleguen a la gente.




El libro prohibido de la economía (IV)

Por Fernando Trias de Bes


PROCESO DE COMPRA


Versión oficial:

Etapas cronológicas por las que pasa un comprador a la hora de comprar un producto o suscribir un servicio.

Versión prohibida:

Momentos de compra que las marcas incentivan, logrando así disuadir al comprador de verificar lo que recibirá en etapas posteriores.

Cuando una marca actúa así pone su interés en vender por delante la satisfacción del cliente. Y eso no es honrado ni para el cliente ni para la industria ni, de hecho, para la propia marca, que practica eso de «pan para hoy, hambre para mañana».

Existen unos productos donde la desorientación del comprador es elevada, o bien la opinión de un experto tiene mucho peso dentro de los distintos procesos de compra. Es el caso de productos tecnológicamente complejos o donde la experiencia científica es un grado. Las marcas saben que hay una figura fundamental que en marketing se denomina «prescriptor». El prescriptor, en teoría, es una persona no vinculada a marca alguna que recomienda con absoluta independencia la que considera mejor opción a un comprador que carece de criterios de compra, o a quien el tiempo que debería invertir para adquirir tales criterios sería demasiado elevado. Ejemplos típicos de prescriptores son los veterinarios, médicos, mecánicos de vehículos o informáticos.

Veamos un ejemplo: nace nuestro primer bebé. Empieza el destete. Hay que escoger una leche de transición. ¿Qué marca escoger? ¿Cuál es la más sana para nuestro hijo? Es una elección muy relevante y, obviamente, seguiremos las indicaciones del pediatra. Lo mismo con el mecánico de nuestro coche para escoger un aceite o con nuestro informático para escoger un determinado software.

Hace décadas que se conoce la importancia de los prescriptores y el primer marketing, mejor intencionado, buscaba construir una buena reputación de marca entre estos colectivos, de forma que, libremente, les recomendaran. La tergiversación del prescriptor vino más adelante. Es más barato comprar a un prescriptor que convencerle a base de invertir en formación e imagen de marca. La prostitución del prescriptor es culpa de todos, de las marcas y de los propios prescriptores, pues estos exhiben una teórica independencia que es rotundamente falsa. Las farmacéuticas han pagado a médicos para que receten sus medicamentos; las empresas de neumáticos han pagado comisión a los talleres para que recomienden su marca; los informáticos reciben comisión de los fabricantes de software si instalan los suyos… Casi nadie queda indemne. No tengo nada en contra de la comisión. Sí estoy en contra de que una recomendación, aparentemente libre, esté en realidad condicionada a una contraprestación, y que esto se oculte a quien espera una opinión independiente.

Lo normal sería que un pediatra dijese a la madre: «Mira, estas tres leches tienen suficiente calidad para tu bebé, pero yo te recomiendo especialmente esta marca porque me paga los viajes a los congresos y me ayuda a formarme como médico. Si a ti te parece bien, cómprala porque ayudándola me ayudas también a mí».

Yo hace tiempo que ya no creo a un solo prescriptor y obtengo información de otros consumidores o usuarios. No soy el único. Un reciente estudio demostró que el prescriptor con mayor influencia en la toma de decisiones a la hora de elegir un hotel era… ¡los comentarios de desconocidos en Internet que se habían alojado en el hotel! Damos más credibilidad a un desconocido que a la agencia de viajes. ¿Por qué? Pues porque no sabemos hasta qué punto la agencia tiene un incentivo por parte de ese grupo hotelero. Internet convertirá en obsoletos a los prescriptores. Y si no, tiempo al tiempo.


PRESCRIPTOR


Versión oficial:

Profesional que recomienda a una empresa y/o sus productos o servicios por convencimiento y bondad del fabricante o marca.

Versión prohibida:

Comisionista freelance.


Existe  algo  que  debería  evitar    todos estos desmanes. Se llama «competencia». La competencia es buena para los consumidores porque impide que las empresas abusen de una posición dominante, como puede ser el monopolio    o     el     oligopolio.        Los economistas sabemos que la competencia promueve la eficiencia y asegura que las personas podamos maximizar nuestra satisfacción cuando gastamos, compramos o consumimos.

Sin embargo, la competencia es un concepto muy controvertido. ¿Estamos en España en un sistema de libre competencia? La respuesta es dura: sí y no. Hay competencia y las autoridades regulatorias dedican tiempo a que así sea, pero las marcas, lamentablemente, también establecen pactos en secreto que están totalmente prohibidos por la ley. Lo sé a ciencia cierta. Se lo he oído a empresarios en varias ocasiones. A veces, es incluso obvio cuando comprobamos que todas las marcas distan uno o dos céntimos, caso típico de la gasolina.

Las marcas tienen potestad para fijar precios libremente, así que puede que, simplemente, hayan decidido estar un céntimo más barato que el competidor. Es legítimo y libre, pero es una forma de fijación de precios que va contra todo lo que los economistas han desarrollado.

Las marcas deberían fijar precios a partir de la suma de sus costes de producción y distribución, añadiendo el margen que desean ganar. El precio debería ser resultado de un proceso interno. Fabricar y vender este producto me cuesta cinco y quiero ganar uno, por tanto, lo vendo a seis. Esta es la única forma en que las empresas deberían fijar sus precios. Si luego ven que un competidor lo vende a cinco, deberá preguntarse: «¿Cómo logra ser más barato? ¿O es más barato porque su calidad es peor? Si su calidad es peor y aun así me quita ventas, es porque los clientes prefieren pagar cinco por un producto peor antes que pagar seis por el mío. ¿Debo replantearme mi estrategia y bajar calidad? ¿Debo reconsiderar el margen que quiero ganar?».

Ese sería el proceso sano y natural. En cambio, muchas marcas pactan o bien van agrupándose en torno a un precio que a todas les resulta bueno.

Ante estos casos…, ¿qué hacer? Siempre está la opción de denunciar ante el Tribunal de Defensa de la Competencia una eventual práctica de pacto prohibido de precios. Pero esto le costará tiempo, esfuerzo y, en algunos casos, dinero. La segunda opción es buscar lo que los economistas llamamos «productos sustitutivos». Si creemos que las marcas de patatas fritas están elevando los precios de forma acordada, podemos, por ejemplo, sustituir este aperitivo por unos frutos secos. Casi todo producto tiene un sustitutivo. Azúcar y miel; leche de vaca y leche de avena; refrescos y zumos; cine y teatro; una habitación de hotel y un apartamento turístico…

La mejor opción son los sustitutivos porque si algunas marcas pactan de forma prohibida precios, lo hacen solo con sus competidores directos. Nunca con los productos sustitutivos.

En algunos casos encontrar sustitutivo puede resultar difícil o más caro, pero por lo menos estará pagando un precio justo.

Y eso nos lleva a la definición prohibida de competencia:

COMPETENCIA

PERFECTA


Versión oficial:

La competencia perfecta es la situación de un mercado donde las empresas carecen de poder para manipular el precio y se da una maximización del bienestar.

Versión prohibida:

La competencia son puntos de referencia para fijar los precios de los productos, de forma acordada o espontánea.

 Lamentablemente, no  acaban  aquí   las deformaciones de las herramientas puestas al servicio de las marcas. Una de las más indignantes, incluso desde un punto de vista de sostenibilidad medioambiental, es lo que dentro de las empresas se llamaba obsolescencia y que tradicionalmente se intentaba retrasar lo máximo posible.

La obsolescencia de un producto obliga a la reposición del mismo. Por ejemplo, un ordenador obsoleto, sin capacidad de procesamiento o insuficiente memoria. Un ordenador obsoleto hay que sustituirlo. Puede tratarse de aparatos menos sofisticados: una afeitadora eléctrica, una tostadora… Las empresas, durante mucho tiempo, luchaban para retrasar al máximo la fecha de obsolescencia. Se trataba de que los productos durasen el mayor tiempo posible. Eso era sinónimo de calidad.

Esta loable intención se ha pervertido hasta el punto de que dentro de las empresas se ha acuñado un término que la gente de la calle desconoce y que se denomina «obsolescencia programada». Consiste en lanzar un nuevo producto

tecnológicamente más avanzado sabiendo de antemano que tenemos otra versión superior guardada bajo la manga. Se lanza el primer producto con toda la publicidad posible y se publicita como lo último de lo último. La marca tiene en realidad prevista otra versión mejorada, pero la guarda para una fecha posterior que está programada de antemano. Es decir, las marcas lanzan nuevos productos y programan la obsolescencia del mismo. Lo hacen por dos motivos. El primero es para protegerse de la competencia. Si optan por que el producto dure mucho tiempo, se exponen a que parezca anticuado en comparación a los que van lanzando otras marcas. El segundo motivo es comercial: acelerar la renovación del parque. En el mundo de la informática esto ha sido una constante. A base de programas de software mejorados, los hardware se quedan sin capacidad y son rápidamente obsoletos. Recuerdo haber comprado una impresora que me dijeron que me duraría muchísimo por su velocidad y capacidad. A los tres años, un informático vino a casa a instalar la red y me dijo que a dónde iba con ese trasto. Tres años. Bueno, qué le voy a explicar. Seguro que ha pasado por lo mismo.

La obsolescencia programada ha redefinido completamente el concepto de calidad. Ya no interesa fabricar productos duraderos, sino perecederos. Hoy día la prioridad es fabricar barato y revender rápido.

Una de las tácticas que las empresas han utilizado es la inefable mentira de los servicios técnicos oficiales. Si se le estropea un aparato que todavía puede ser reparado, la solución que las marcas le ofrecen pasa por localizar al servicio técnico más próximo. Lo de más próximo es un chiste porque, si bien hace un tiempo había varios puntos de atención y relativamente céntricos, ahora, incluso en ciudades grandes como Madrid o Barcelona, solo hay un servicio técnico que suele estar en el extrarradio de la ciudad y que, además, está compartido por varias marcas. Si se toma la molestia de desplazarse hasta ahí con una afeitadora eléctrica para reparar, por ejemplo, tras perder una mañana o una tarde entera, le van a pedir un depósito que oscila alrededor de los 30 o 50 euros solo para hacerle un presupuesto de la reparación. Quieren asegurarse de que, cuando hayan encontrado el problema y le llamen para explicarle cuál es la avería, las horas de mano de obra para realizar el diagnóstico estén cobradas. Les sucedía que mucha gente, al conocer el coste de la reparación, optaba por decir que nanay y se compraban otro aparato nuevo, dado que costaba menos o lo mismo. Claro, el servicio técnico se quedaba sin cobrar esas horas necesarias para determinar el problema, por lo que decidieron solicitar un depósito por adelantado. Todo esto es muy discutible porque a pesar de que luego resulte que la avería no está cubierta por la garantía, el servicio técnico de una marca tiene una cierta obligación de comprobarlo. El producto está en garantía. Si el problema es otro, ¿tiene el cliente obligación de pagar esa comprobación? Discutible.

En cualquier caso, el formidable desarrollo de los cada vez menores costes industriales han convertido a la mano de obra que repara en mucho más cara que la maquinaria que fabrica, por lo que en la mayoría de productos sujetos a electrónica o mecánica, es más barato reponer que reparar. Las marcas no podían decir esto abiertamente, así que se han dedicado a crear procesos disuasorios. El proceso de servicio técnico es claramente disuasorio. Todo está concebido para que el proceso de compra sea cómodo y rápido, pero no así el de reparación. Es un proceso que no interesa para nada a las marcas.

Continuará

Keynes, la civilización y el largo plazo


Michael Roberts 

La teoría económica keynesiana es dominante en la izquierda del movimiento obrero. Keynes es el héroe económico de los que quieren cambiar el mundo; para poner fin a la pobreza, la desigualdad y las continuas pérdidas de ingresos y puestos de trabajo en las crisis recurrentes. Y sin embargo, cualquiera que haya leído las notas de mi blog sabe que el análisis económico keynesiano es erróneo, empíricamente dudoso y sus prescripciones políticas para corregir los errores del capitalismo han demostrado ser un fracaso.
En los EEUU, los grandes gurús de la oposición a las teorías neoliberales de la escuela de economía de Chicago y a las políticas de los republicanos son keynesianos Paul Krugman , Larry Summers y Joseph Stiglitz o, ligeramente más radicales, Dean Baker o James Galbraith. En el Reino Unido, los líderes de la izquierda del Partido Laborista en torno a Jeremy Corbyn y John McDonnell, socialistas confesos, se inspiran en economistas keynesianos como Martin Wolf, Ann Pettifor o Simon Wren Lewis para sus propuestas políticas y análisis. Los invitan a sus consejos de asesores y seminarios. En Europa, los Thomas Piketty mandan.
Los estudiantes graduados y profesores que participan en Rethinking Economics , un movimiento internacional para cambiar la enseñanza y las ideas económicas en ruptura con la teoría neoclásica, son dirigidas por autores keynesianos como James Kwak o post-keynesianos como Steve Keen, o Victoria Chick o Frances Coppola. Kwak, por ejemplo, ha publicado un nuevo libro titulado Economism, que sostiene que la línea de falla económica en el capitalismo es el aumento de la desigualdad y que el fracaso de la economía convencional consiste en no reconocerlo. Una vez más la idea de que la desigualdad es el enemigo, no el capitalismo como tal, exuda de los keynesianos y post-keynesianos como Stiglitz, Kwak, Piketty o Stockhammer , y es dominante en los medios de comunicación y el movimiento obrero. Con ello no pretendo negar la horrible importancia del aumento de la desigualdad, sino demostrar que no se tiene en cuenta una visión marxista sobre este tema.
De hecho, cuando los medios de comunicación quieren ser audaces y radicales, se llenan de publicidad sobre los nuevos libros de autores keynesianos o post-keynesianas, pero no de los marxistas. Por ejemplo, Ann Pettifor, de Prime Economics, ha escrito un nuevo libro, The Production of Money, en el que nos dice que “el dinero no es más que una promesa de pago” y que “creamos dinero todo el tiempo haciendo esas promesas” , el dinero es infinito y no limitado en su producción, por lo que la sociedad puede imprimir tanto como quiera para invertir en sus opciones sociales sin ningún tipo de consecuencias económicas perjudiciales. Y a través del efecto multiplicador keynesiano, los ingresos y los puestos de trabajo pueden crecer. Y “no importa donde el gobierno invierta su dinero, si al hacerlo se crea empleo” . El único problema es mantener el coste del dinero, las tasas de interés, tan bajas como sea posible, para asegurar la expansión del dinero (¿o se trata de crédito?) para impulsar la economía capitalista. Por lo tanto, no hay necesidad de ningún cambio en el modo de producción con fines de lucro, simplemente basta con controlar la máquina de dinero para asegurar un flujo infinito de dinero y todo funcionará bien.
Irónicamente, al mismo tiempo, el destacado poskeynesiano Steve Keen se prepara para ofrecer un nuevo libro abogando por el control de la deuda o del crédito como forma de evitar las crisis.   Haga su elección: ¿más dinero-crédito o menos? De cualquier manera, los keynesianos difunden una narrativa económica con un análisis que considera que sólo el sector de las finanzas es la fuerza causal de los problemas del capitalismo.
Entonces, ¿por qué siguen siendo dominantes las ideas keynesianas? Geoff Mann nos proporciona una explicación atractiva. Mann es el director del Centro de Economía Política Global en la Universidad Simon Fraser, de Canadá. En un nuevo libro, titulado In the Long Run we are all Dead, Mann reconoce que no es que la economía keynesiana se considere correcta. Ha habido “poderosas críticas desde la izquierda de la economía keynesiana de la que extraer conclusiones; los ejemplos incluyen las obras de Paul Mattick, Geoff Pilling y Michael Roberts ( ¡gracias! - MR )”(p218), pero las ideas keynesianas son dominantes en el movimiento obrero y entre los que se oponen a lo que Mann llama el 'capitalismo liberal' (lo que yo llamaría el capitalismo) por razones políticas.
Keynes reina porque ofrece una tercera vía entre la revolución socialista y la barbarie, es decir, el fin de la civilización tal y como (en realidad la burguesía como a la pertenecía Keynes) la conocemos. En los años 1920 y 1930, Keynes temió que el 'mundo civilizado' se enfrentase a la revolución marxista o la dictadura fascista. Pero el socialismo como una alternativa al capitalismo de la Gran Depresión, podría acabar con la 'civilización', abriendo la puerta a la 'barbarie' - el final de un mundo mejor, el colapso de la tecnología y el estado de derecho, más guerras, etc. Así que intentó ofrecer la esperanza de que, a través de alguna modesta reforma del 'capitalismo liberal', sería posible hacer que volviese a funcionar el capitalismo sin la necesidad de una revolución socialista. No habría ninguna necesidad de ir a donde los ángeles de la 'civilización' se negaban a ir. Esa fue la narrativa keynesiana.
Este llamamiento atrajo (y todavía atrae) a los líderes del movimiento sindical y a los 'liberales' que desean cambios. La revolución es algo arriesgado y puede arrastrarnos a todos al abismo. Mann: “La izquierda quiere democracia sin populismo, quiere políticas de cambio sin los riesgos del cambio; quiere revolución sin revolucionarios” . (p21).
Este miedo a la revolución, Mann reconoce, apareció por primera vez después de la Revolución francesa. Ese gran experimento de democracia burguesa desembocó en Robespierre y el terror; la democracia se convirtió en dictadura y barbarie – ese es más o menos el mito burgués. La economía keynesiana ofrecía una manera de salir de la depresión de 1930 o de la actual Larga Depresión sin socialismo. Es la tercera vía entre el statu quo de los mercados rapaces, la austeridad, la desigualdad, la pobreza y las crisis y la alternativa de una revolución social que conlleve a Stalin, Mao, Castro, Pol Pot y Kim Jong-un. Es una 'tercera vía' tan atractiva que Mann confiesa que incluso le seduce como una alternativa al riesgo de que la revolución se tuerza (ver el último capítulo, donde Marx es presentado como el Dr. Jekyll de la Esperanza y Keynes como el Mr. Hyde del miedo).
Como Mann escribe, Keynes creía que, si expertos civilizados (como él mismo) abordaban los problemas a corto plazo de la crisis económica y las recesiones, se podría evitar el desastre a largo plazo del colapso de la civilización. La famosa cita que recoge el título del libro de Mann, 'a largo plazo todos estaremos muertos', se refiere a la necesidad de actuar frente a la Gran Depresión mediante la intervención del gobierno y no esperar a que el mercado se auto-corrija con el tiempo, como pensaban los economistas y políticos neoclásicos ( 'clásicos' según Keynes). Porque “ese largo plazo es una mala guía para los temas de actualidad. A largo plazo todos estaremos muertos. Los economistas se fijaron una tarea demasiado fácil, demasiado inútil, si en épocas turbulentas sólo nos puede decir que cuando la tormenta haya pasado, el océano volverá a estar como un plato”(Keynes). Es necesario actuar sobre los problemas a corto plazo o se convertirán en un desastre a largo plazo. Este es el significado adicional de la larga cita anterior: hay que lidiar con la depresión y las crisis económicas ahora o la misma civilización se verá amenazada por la revolución a largo plazo.
A Keynes le gustaba considerar que el papel de los economistas era similar al de los dentistas a la hora de resolver un problema técnico de la economía como si se tratase de un dolor de muelas ( “Si los economistas pudieran llegar a pensar que son personas humildes y competentes como los dentistas, sería espléndido” ). Y los keynesianos modernos han comparado su tarea a la de los fontaneros: reparar las fugas en la tubería de la acumulación y el crecimiento. Pero el método real de la economía política no es el de un fontanero o un dentista cuando soluciona problemas a corto plazo. Es el de un científico social revolucionario (Marx), transformándo a largo plazo. Lo que el análisis marxista del modo de producción capitalista revela es que no hay una 'tercera vía' como Keynes y sus seguidores proponen. El capitalismo no puede ofrecer el fin de la desigualdad, la pobreza, la guerra a cambio de un mundo de abundancia y bien común a nivel mundial, y evitar así la catástrofe medio ambiental, a largo plazo.
Al igual que todos los intelectuales burgueses, Keynes era un idealista. Sabía que las ideas sólo se llevan a cabo si se ajustan a los deseos de la élite gobernante. Como él mismo dijo, “El individualismo y el laissez-faire no podían, a pesar de sus profundas raíces en las filosofías políticas y morales de finales del siglo XVIII y principios del XIX, garantizar su influjo duradero en la dirección de los asuntos públicos, si no hubiera sido porque encajaban con las necesidades y deseos del mundo de los negocios de entonces ... Todos esos elementos han contribuido al actual ambiente intelectual dominante, a la estructura mental, a la ortodoxia de la época”.  Sin embargo, seguía creyendo que un hombre inteligente como él, con ideas contundentes, podría cambiar la sociedad aun en contra de los intereses de aquellos que la controlan.
Lo equivocado de esa idea fue evidente incluso para él cuando intentó conseguir que la administración Roosevelt adoptase sus ideas sobre como terminar con la Gran Depresión y que la clase política aplicase sus ideas para un nuevo orden mundial después de la guerra mundial. Keynes quería crear instituciones 'civilizadas' para garantizar la paz y la prosperidad a nivel mundial a través de la gestión internacional de las economías, las monedas y el dinero. Pero estas ideas de un orden mundial para controlar los excesos de un capitalismo desenfrenado se convirtieron en instituciones como el FMI, el Banco Mundial y el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que acabaron promoviendo las políticas de un imperialismo encabezado por los Estados Unidos. En lugar de un mundo de líderes 'civilizados' que resolvían los problemas del mundo, lo que tenemos es una terrible águila que clava sus garras en el mundo, imponiendo su voluntad. Son los intereses materiales los que deciden las políticas, no los economistas inteligentes.
De hecho, Keynes, el gran idealista de la civilización se convirtió en un pragmático en las reuniones de Bretton Woods de la posguerra, en representación no de las masas del mundo, o incluso de un orden mundial democrático, sino de los estrechos intereses nacionales del imperialismo británico frente al dominio estadounidense. Keynes informó al parlamento británico que el acuerdo de Bretton Woods no era  “una afirmación de poder estadounidense, sino un compromiso razonable entre dos grandes naciones con los mismos objetivos: restaurar una economía mundial liberal”. Otras naciones fueron ignoradas, por supuesto.
Para evitar la situación en la que a largo plazo todos estemos muertos, Keynes creía que había que resolver los problemas a corto plazo. Pero resolverlos a corto plazo no puede evitar el largo plazo. Si se logra el pleno empleo, todo irá bien, pensó. Sin embargo, en 2017, tenemos casi 'pleno empleo' en EEUU, el Reino Unido, Alemania y Japón, y no todo está bien. Los salarios reales se han estancado, la productividad no está aumentando y las desigualdades se agravan. Hay una Larga Depresión y no parece que vayamos a salir de un 'estancamiento secular'. Por supuesto, los keynesianos dice que la causa es que no se han aplicado las políticas keynesianas. Pero no se han aplicado (al menos no el aumento del gasto fiscal) porque las ideas no se imponen a los intereses materiales dominantes, al contrario de lo que creía Keynes. Keynes lo veía boca abajo; de la misma manera que Hegel. Hegel defendía que era el conflicto de ideas el que determinaba el conflicto histórico, cuando es lo contrario. La historia es la historia de la lucha de clases.
Y de todos modos, las recetas económicas de Keynes se basan en una falacia. La larga depresión continua no porque haya demasiado capital que deprime los beneficios ('eficiencia marginal') del capital en relación con la tasa de interés sobre el dinero. No hay demasiada inversión (las tasas de inversión de las empresas son bajas) y las tasas de interés están cerca de cero o incluso son negativas. La larga depresión es el resultado de una muy baja rentabilidad y por lo tanto de insuficiente inversión, lo que ralentiza el crecimiento de la productividad. Los salarios reales bajos y la baja productividad son el coste del 'pleno empleo', en contra de todas las ideas de la teoría económica keynesiana. No ha sido el exceso de inversión lo que ha causado la baja rentabilidad, sino la baja rentabilidad la que ha causado la escasa inversión.
Lo que Mann sostiene es que la teoría económica keynesiana es dominante en la izquierda a pesar de sus falacias y fracasos porque expresa el temor de muchos de los líderes del movimiento obrero a las masas y la revolución. En su nuevo libro, James Kwak cita a Keynes: “En su mayor parte, creo que el capitalismo, gestionado con prudencia, puede probablemente ser más eficiente para alcanzar fines económicos que cualquier sistema alternativo conocido, pero que en sí mismo es en muchos maneras muy objetable. Nuestro problema es desarrollar una organización social que fuera lo más eficiente posible sin ofender nuestras nociones de una vida satisfactoria“.   Comentarios de Kwak : “Ese sigue siendo nuestro reto hoy. Si no podemos resolverlo, las elecciones presidenciales de 2016 (Trump) puede pueden convertirse en un presagio de cosas peores por venir”.  En otras palabras, si no podemos controlar el capitalismo, las cosas pueden ir a peor.
Detrás del miedo a la revolución está el prejuicio burgués de que dar poder a las “masas” implica el fin de la cultura, el progreso científico y el comportamiento civilizado. Sin embargo, fue la lucha de los trabajadores en los últimos 200 años (y antes) la que consiguió todos estos logros de la civilización de los que la burguesía está tan orgullosa. A pesar de Robespierre y de la revolución que 'devora a sus propios hijos' (un término introducido por el pro-aristócrata Mallet du Pan y adoptado por el burgués conservador británico, Edmund Burke), la revolución francesa permitió la expansión de la ciencia y la tecnología en Europa. Acabó con el feudalismo, la superstición religiosa y la inquisición e introdujo el código napoleónico. Si no hubiera tenido lugar, Francia habría sufrido más generaciones de despilfarro feudal y declive.
Como celebramos el centenario de la Revolución rusa, podemos considerar la situación hipotética contraria. Si la Revolución rusa no hubiera tenido lugar, el capitalismo ruso se hubiera industrializado quizás un poco, pero se habría convertido en un estado cliente de los capitales británicos, franceses y alemanes y muchos millones más habrían muerto en una guerra mundial inútil y desastrosa en la que Rusia hubiera seguido envuelta. La educación de las masas y el desarrollo de la ciencia y la tecnología se habrían frenado; como ocurrió en China, que se mantuvo en las garras del imperialismo durante otra generación más. Si la revolución china no hubiera tenido lugar en 1949, China hubiera seguido siendo un 'estado fallido' comprador, controlada por Japón y las potencias imperialistas y devastada por los señores de la guerra chinos, con una extrema pobreza y atraso.
Keynes era el burgués intelectual por excelencia. Su defensa de la 'civilización' significaba para él la defensa de la sociedad burguesa. Como él mismo dijo: “la guerra de clases me encontrará en el lado de la burguesía educada.”  No había manera de que apoyase el socialismo, para no hablar de un cambio revolucionario porque prefiriendo el barro a los peces, exalta al proletariado grosero por encima de burgués y los intelectuales que, cualesquiera que sean sus defectos, son la sal de vida y llevan en si las semillas de todo progreso humano”
De hecho, en sus últimos años, alabó desde el punto de vista económico ese capitalismo 'liberal' laissez faire que sus seguidores condenan ahora. En 1944, escribió a Friedrich Hayek, el principal 'neoliberal' de su tiempo y mentor ideológico del thatcherismo, alabando su libro, El Camino de servidumbre, que sostiene que la planificación económica conduce inevitablemente al totalitarismo: “moral y filosóficamente me encuentro de acuerdo con prácticamente la totalidad de él; y no sólo de acuerdo con él, sino en un acuerdo profundamente conmovido“.
Y Keynes escribió en su último artículo publicado , “me encuentro obligado, y no por primera vez, a recordar a los economistas contemporáneos que la enseñanza clásica encarna algunas verdades permanentes de gran importancia. . . . Hay en estos asuntos profundas influencias actuantes,  fuerzas naturales si se quiere, o incluso la mano invisible, que operan hacia el equilibrio. Si no fuera así, no hubiéramos podido conseguir tantas cosas buenas como hemos hecho durante muchas décadas pasadas”.
Por lo tanto, vuelven la economía clásica y un mar como un plato. Una vez que la tormenta (o la recesión y la depresión) ha pasado y en el océano reina la calma, la sociedad burguesa puede respirar un suspiro de alivio. Keynes el radical se convirtió en Keynes el conservador después del fin de la Gran Depresión. ¿Los radicales keynesianas se convertirán en economistas ‘ortodoxos’ conservadores cuando termine la Larga Depresión?
Todos estaremos muertos si no acabamos con el modo de producción capitalista. Y ello requerirá una transformación revolucionaria. Las chapuzas reformistas de los supuestos fallos del capitalismo 'liberal' no 'salvarán' a la civilización, a menos a largo plazo.
es un reconocido economista marxista británico, que ha trabajador 30 años en la City londinense como analista económico y publica el blog The Next Recession.
Fuente:
https://thenextrecession.wordpress.com/2017/03/27/keynes-civilisation-and-the-long-run/
Traducción:
G. Buster